China lanzó este martes una sonda a la Luna para recoger muestras de rocas lunares y traerlas a la Tierra, una ambiciosa misión que le permitirá a este país probar nuevas tecnologías, que son claves para enviar, como tiene previsto, astronautas al astro lunar para 2030.

El cohete “Larga Marcha 5” propulsó “con éxito” la sonda a las 17:30 del lunes (horario de Argentina) desde el centro espacial de Wenchang, situado en la isla tropical de Hainan, al sur del país, informó la agencia espacial china (CNSA).

“La sonda ha entrado con precisión en la órbita preestablecida. La misión ha sido completada con éxito”, afirmó tras el lanzamiento el director del mencionado centro y jefe de la misión, Zhang Xueyu, citado por la cadena CCTV. 

En tanto, la agencia de noticias estatal Xinhua, sostuvo que se trata de “una de las misiones espaciales más complicadas y desafiantes” que ha afrontado China. Esta operación no tripulada Chang'e 5, llamada así por una diosa de la luna en la mitología china, constituye la nueva etapa del programa espacial de ese país, que logró aterrizar una nave espacial en la cara oculta de la Luna a principios de 2019, un hecho inédito.

La nueva sonda está diseñada para recoger polvo y rocas lunares, excavando el suelo a una profundidad de dos metros. Una vez en la Tierra, las muestras podrían ayudar a los científicos a entender mejor la actividad volcánica de la Luna, su evolución y su historia.

“Los científicos chinos y los de otros países tendrán la oportunidad de obtener, para la investigación, muestras lunares traídas por Chang'e 5”, aseguró Pei Zhaoyu, director adjunto del organismo encargado de la exploración lunar en la CNSA. “La misión ayudará a promover el desarrollo científico y tecnológico de China y sentará una importante base para futuros alunizajes tripulados”, agregó el experto.

Según Chen Lan, analista para el sitio GoTaikonauts.com, especializado en este programa espacial, China “quiere utilizar esta misión para afinar las tecnologías necesarias en futuras misiones lunares tripuladas”.

Chang'e 5 es el primer intento de traer de vuelta rocas lunares desde la misión Luna 24, no tripulada, que llevó a cabo con éxito la antigua Unión Soviética en 1976. Si bien Estados Unidos también trajo muestras durante la misión tripulada Apolo 17 (1972), fueron recogidas directamente por los astronautas.

Cómo es la misión de la sonda Chang'e 5

La sonda Chang'e 5 pesa 8,2 toneladas y tiene cuatro partes: un orbitador (que permanecerá en órbita lunar), un módulo de aterrizaje (que alunizará en el satélite), un módulo de ascenso (del suelo hacia la órbita lunar) y una cápsula de vuelta (hacia la Tierra).

Las muestras se relevarán cerca del Mons Rümker, un macizo montañoso situado a una altura de más de 1.000 metros en la cara visible del astro lunar.

A diferencia del programa soviético, donde la sonda efectuaba directamente el trayecto Luna-Tierra después de recoger las muestras, China utilizará un método más trabajoso.  Las rocas se colocarán primero en el módulo de ascenso, que deberá alcanzar la órbita lunar y luego acoplarse al orbitador, antes de ser transferidas a la cápsula de regreso a la Tierra.

“Es probablemente la necesidad de afinar las tecnologías de las misiones tripuladas lo que ha llevado a los ingenieros chinos a adoptar un método tan complicado, o incluso inútil”, consideró Chen Lan.

“Esto no se ha hecho antes y es efectivamente bastante difícil”, señaló por su parte Jonathan McDowell, astrónomo en el Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, en Estados Unidos. Sin embargo, en caso de éxito, “el sistema chino robotizado de regreso de muestras se convertirá en el más flexible y eficaz”, destacó McDowell.

Se espera que la sonda china aterrice en la Luna a finales de noviembre, mientras que el regreso de las muestras a la Tierra sería a principios o mediados de diciembre.

No es la primera vez que China lanza una nave espacial a la Luna en el marco del programa Chang'e. Ya logró hacer aterrizar pequeños robots teledirigidos, los llamados “Conejos de Jade”, en 2013 y 2019 en misiones precedentes.