Estuvo a cargo del Lava Jato

Juez y parte: Moro ahora trabaja para la consultora que administra la quiebra de Odebrecht

Después de haber estado al frente de la causa y tras su paso por el Ministerio de Justicia y Seguridad de Bolsonaro, Moro consiguió un nuevo puesto como socio director en la consultora Alvarez & Marsal, la firma estadounidense que administra el proceso de quiebra de la constructora. 

El exjuez y exministro de Justicia de Brasil Sérgio Moro fue contratado como abogado por la firma estadounidense que administra el proceso de quiebra de la constructora Odebrecht, eje del sistema de sobornos descubierto por la Operación Lava Jato, de la cual el exmagistrado ultraderechista estuvo a cargo durante cuatro años.

Así lo anunció la consultora Alvarez & Marsal, que indicó que Moro será socio director para actuar en el área de disputas e investigaciones de la empresa.

La Orden de Abogados de Brasil (OAB) pidió explicaciones al exjuez federal de Curitiba por su nueva función, dado que fue Moro quien aceptó las delaciones por corrupción del grupo Odebrecht, a cuyos dueños y ejecutivos condenó y redujo la pena a cambio de sus confesiones.

La consultora estadounidense también es cliente de Sete Brasil y Queiroz Galvao, involucradas en la Operación Lava Jato por pagar sobornos a cambio de contratos con la petrolera mayormente estatal Petrobras.

"Ingreso en esta empresa de renombre para ayudar a las empresas a hacer las cosas correctas, con políticas de integridad y anticorrupción", dijo el exjuez, quien era considerado hasta este anuncio un presidenciable de la extrema derecha no bolsonarista para 2022.

Moro apoyó al presidente Jair Bolsonaro en 2018 aún siendo juez y aceptó ser su ministro de Justicia, cargo que abandonó luego de denunciar al jefe del Estado de querer entrometerse en el funcionamiento de la Policía Federal, supuestamente para proteger a su familia y amigos de investigaciones en curso.

Moro será compañero de trabajo, según el Folha de Sao Paulo, de exfuncionarios del Gobierno de Estados Unidos como Steve Spiegelhalter, exfiscal del Departamento de Justicia de Estados Unidos para causas de corrupción y fraude, y Robert DeCicco, exfuncionario civil de la NSA, la Agencia de Seguridad Nacional.

Archivos revelados por el exanalista de inteligencia estadounidense Edward Snowden indican que la NSA robó datos de Brasil de la petrolera Petrobras y del Ipad de la entonces presidenta Dilma Rousseff con objetivos de espionaje pocos meses antes del inicio de la Operación Lava Jato.

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