Mató a su pareja, que cumplía prisión domiciliaria

Una mentira llamada suicidio

La fiscal Mariana PrunottoLa fiscal Mariana PrunottoLa fiscal Mariana PrunottoLa fiscal Mariana PrunottoLa fiscal Mariana Prunotto
La fiscal Mariana Prunotto 
Imagen: Gentileza diario El Ciudadano

La noche del 30 de mayo de 2014, Fernando More estaba en la vivienda que compartía con su pareja, Erica Moruzze, cuando comenzó a propinarle golpes en la cara y la cabeza, hasta que llegó a ahorcarla. A la mañana siguiente, llamó al 911 y dijo que la encontró con una soga al cuello, colgada de la escalera de la vivienda de Liniers al 3000. Sin embargo, pericias dieron cuenta de que la mujer intentó defenderse, por lo que la causa quedó calificada como femicidio. La fiscal Mariana Prunotto pidió prisión perpetua en el inicio del juicio oral, y aseguró que la relación estuvo atravesada por "varios episodios de violencia de género". También habló de feminicidio. 

La causa tardó casi siete años en llegar a juicio y según se indicó desde Fiscalía, durante todo ese tiempo se trabajaron "varias medidas médicas" hasta descartar la teoría del suicidio que intentó instalar el acusado. 

La mecánica del hecho que relató Prunotto se dio tras una discusión en la que el acusado "le provocó la muerte por asfixia". Y adelantó: "Vamos a escuchar que fue condenada, que dio a luz en la cárcel, pero ella siempre quiso una familia y vivir por sus hijas", ya que tenía otras niñas con quienes no convivía por un conflicto con la familia del padre. 

Para la fiscal, Erica --quien cumplía prisión domiciliaria, tras haber dado a luz una nena-- "no solo fue víctima de femicidio, sino también de feminicidio", dijo sin dar detalles.

Según pudo saber este diario, la mujer cumplía condena a diez años de prisión por un homicidio cometido contra un hombre que --según declaró la mujer-- "le iba a dar plata y poner un negocio", pero después "quiso tener relaciones sin su consentimiento"; y ella "para defenderse, tomó un cuchillo y empezaron a forcejear", expresa el fallo de la sentencia de 2010. 

Para Prunotto mientras estaba "cumpliendo condena en la Unidad 5 le concedieron la domiciliaria con More y entró en su última prisión, no formada por paredes y rejas, sino por el sometimiento que él ejercía sobre ella". Recién a la mañana siguiente llamó al 911 y dijo que ella estaba colgada y que él la bajó y la tendió sobre un colchón.

En la primera jornada del juicio, la defensa sostuvo la teoría del suicidio y pidió la absolución.

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