El consumo registró en octubre la mayor caída del año, y también bajó contra septiembre
Más que brotes, es un bosque de recesión
Por décimo mes consecutivo, en octubre se contrajo el consumo. Lo hizo 5,2 por ciento interanual y 0,5 contra el mes anterior, de acuerdo a la Fundación Abdala. El indicador está en linea con otras mediciones de cámaras empresarias y de organismos oficiales.
“El consumo continúa deprimido y no consigue recuperar una tendencia positiva”, dice el informe.“El consumo continúa deprimido y no consigue recuperar una tendencia positiva”, dice el informe.“El consumo continúa deprimido y no consigue recuperar una tendencia positiva”, dice el informe.“El consumo continúa deprimido y no consigue recuperar una tendencia positiva”, dice el informe.“El consumo continúa deprimido y no consigue recuperar una tendencia positiva”, dice el informe.
“El consumo continúa deprimido y no consigue recuperar una tendencia positiva”, dice el informe. 

La crisis económica que desencadenaron las políticas de Cambiemos se agudiza mes tras mes. La Fundación Germán Abdala advirtió ayer que el consumo registró en octubre su mayor caída del año, del 5,2 por ciento contra igual mes de 2015. Pero tanto o más preocupante que ello es que también se produjo un descenso contra septiembre pasado, del 0,5 por ciento en la medición que despeja cuestiones estacionales. Es decir, la demanda interna sigue retrocediendo, sin que factores que a esta altura del año supuestamente iban a traccionar hacia arriba, como las segundas cuotas de paritarias, consigan revertir la situación. El Indicador Mensual del Consumo de la Fundación anotó en octubre su décima caída consecutiva.
Esta situación del consumo se da por la persistencia de elevados niveles de inflación, la fuerte caída del poder adquisitivo y la eliminación del rol contracíclico del gasto público, que también inciden en el retroceso generalizado en los indicadores vinculados a la producción. La Fundación Abdala, un centro de estudios asociado a ATE Capital y UTE, advierte que “a pesar de contraerse a un ritmo menor que el observado en el primer semestre del año, el consumo continúa deprimido y no consigue recuperar una tendencia positiva”. El magro desempeño en las ventas afecta la “lluvia de inversiones”. En Argentina, la inversión privada depende de la evolución de la demanda –consumo y salarios– y no de la tasa de interés o el clima de negocios como sostiene la Casa Rosada. 
El dato que se conoció ayer coincide en la tendencia de retracción que muestran otros indicadores. Por ejemplo, las ventas de autos nacionales bajaron un 8,5 por ciento anual, mientras que la recaudación del IVA DGI quedó más de 20 puntos abajo en octubre en términos reales. De acuerdo a la Confederación de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas cayeron 8,2 por ciento anual el mes pasado, también un nivel mayor al de septiembre, cuando había sido de 7,7 por ciento. De acuerdo a ese mismo informe, el sector de los electrodomésticos y artículos electrónicos es uno de los más recesivos, con una baja del 17,3 por ciento; seguido por neumáticos, con 15,7; ferreterías, con 11,8; y materiales para la construcción, con 10,8. Por su parte, el crédito real en pesos al sector privado también exhibió un desempeño negativo del 16,6 por ciento anual.
La caída del consumo de los hogares es grave pero no afecta a todos por igual. Los sucesivos informes de la subsidiaria argentina de Kantar Worldpanel revelan que a lo largo de 2016, los sectores con elevados recursos no bajaron sus niveles de consumo, sino que lo aumentaron, mientras que los ubicados en el medio y en lo bajo de la pirámide de ingresos lo redujeron, y mucho más los más desfavorecidos.
La caída del salario real fue estimada entre 10 y 12 puntos porcentuales para este año por las consultoras privadas, universidades públicas y centros de monitoreo de los gremios y sindicatos más importantes del país.
Por ahora, una de las pocas reacciones del Gobierno frente a este panorama fue anunciar la continuidad del programa Ahora 12 y anticipó que analiza extenderlo a 18 meses. Los rubros incluidos en el programa son: línea blanca, indumentaria, calzado y marroquinería, materiales para la construcción, muebles, bicicletas, motos, turismo, colchones, libros, anteojos recetados, artículos de librería, juguetes y juegos de mesa y teléfonos celulares 4G. “Renovamos el programa porque demostró su eficacia en ampliar el acceso a bienes y servicios y dinamizar el consumo. Lo relanzamos para fortalecer el mercado interno”, dijo el subsecretario de Comercio Interior.
En cambio, la Anses anunció la baja del programa Argenta para jubilados, que impulsaba el consumo del sector con un programa de descuentos del 5 al 35 por ciento, que ya no estará vigente, así como también dejará de emitirse el propio plástico. Quedará un plan de créditos subsidiados, pero sin el impulso del resto del programa.