El presidente de Cuba acusó a Wahington de realizar prácticas similares a las de la Alemania nazi. “Es ilegal y es criminal martirizar a un pueblo sólo para provocar que se rebele contra su Gobierno”, manifestó.
Entre las reformas anunciadas figuran la autorización de empresas privadas con más de 100 empleados, la participación de capital extranjero en el sector privado y la apertura de cuentas en divisas para particulares.
Las medidas buscan abrir más sectores a la inversión privada, atraer capitales de cubanos en el exterior y descentralizar algunas decisiones.
Presente en el acto delante de la embajada estadounidense en Cuba, la hija del exmandatario, Mariela Castro, aseguró que a su padre “nadie lo va a secuestrar”.