En la Sala III del Tribunal de Juicio comenzó ayer la audiencia de debate en la causa seguida por el femicidio de Gimena Sofía Bernasar, ocurrido el 22 de junio de 2019, en un inquilinato de barrio Lugones.

En la causa están imputados la expareja de la mujer, José Humberto Nieva (23), por el delito de homicidio doblemente calificado por la relación preexistente y por mediar violencia de género; Pablo Maximiliano Nieva (27), por participación necesaria, y Ruth Alejandra Loayza (29), por participación secundaria en el mismo delito.

Durante la primera jornada del juicio se llevó a cabo la lectura de la requisitoria fiscal y de la acusación formulada por la querella, que coincide con la del Ministerio Público salvo por el agregado del agravante de la alevosía.

Los tres imputados ante la pregunta del juez Pablo Farah sobre si tenían previsto declarar, optaron por abstenerse.

La primera que declaró fue la madre de la víctima, quien dijo conocer “poco y nada” a José Humberto Nieva porque, a pesar de que convivía con su hija, casi no había tenido relación con él. Contó que el imputado no frecuentaba su casa y que lo conoció alrededor de un mes antes de la muerte de su hija, cuando Gimena perdió un embarazo de cinco meses y ella los acompañó al cementerio.

Acerca de lo sucedido el 22 de junio de 2019, relató que ese día, entre las 16 y las 17, un hombre que se presentó como el tío de Nieva golpeó con insistencia a la puerta de su departamento. Cuando abrió, le comunicó que Gimena se había matado y le pidió que lo acompañara hasta el inquilinato donde hasta ese momento residían su hija y el imputado.

El lugar quedaba a seis u ocho cuadras de distancia. La testigo señaló que ella “no caía” y no creía en lo que le estaban diciendo porque dos días antes su hija había estado en su departamento festejando su cumpleaños. Incluso ese día, sábado, habían quedado en salir para continuar con los festejos.

El tío del acusado la llevó en su auto hasta el inquilinato y en el camino le fue contando que Nieva había llegado a la habitación y había encontrado a Gimena sin vida, que se había ahorcado. Le indicó que, en un primer momento, su sobrino no pudo abrir la puerta porque el cuerpo de la joven obstaculizaba el ingreso.

La madre indicó que su relato que al llegar al inquilinato vio a su yerno con otra joven que lo consolaba, adentro de la propiedad, e inmediatamente lo increpó diciéndole: “Qué le hiciste a mi hija”. Nieva le respondió que él no había hecho nada.

Poco después llegó al lugar el hermano de Gimena y también le reclamó a Humberto por lo sucedido debido a que ella le había enviado mensajes el día antes, contándole que se había peleado con su pareja. En esa charla la joven le consultó si esa noche podía ir a dormir en el departamento, con él y su madre.

La testigo contó que, cuando estaba en la puerta del inquilinato, se acercó una mujer que se presentó como la madre del acusado. Sostuvo que ella y el tío del imputado le manifestaron que “si el Negro había hecho algo, lo tenía que pagar”.

Acerca de la relación de Gimena y el imputado, la mujer refirió que creía que había comenzado a fines de 2018. Ella sabía que su hija estaba saliendo con alguien pero después de un tiempo recién le contó acerca de Humberto, cuando se fueron a vivir juntos. Le dijo que tenían planes de irse a trabajar a Chile.

La testigo manifestó que el imputado no participaba de las reuniones familiares. Gimena le explicaba que Humberto era retraído y, además, como era menor que ella, le daba vergüenza.

Sobre presuntos episodios de violencia sufridos por Gimena de parte de su pareja, la madre dijo que ella nunca se lo contó directamente, aunque luego de la muerte vecinos y amigos le comentaron que la relación no venía bien porque él la maltrataba.

Rastros de golpes


Luego declaró el sargento de policía que arribó al lugar del hecho en primer término. Contó que ese día circulaba en el móvil por avenida Raimundín cuando fue interceptado por un sujeto que lo alertó acerca de un supuesto suicidio ocurrido a una cuadra y media de ese lugar. Se dirigió al punto indicado. Se trataba de un inquilinato ubicado cerca de la Escuela Leopoldo Lugones.

Al llegar vio a un joven y a una mujer sentados afuera de la habitación donde había ocurrido el hecho. El muchacho estaba muy nervioso y le dijo que su pareja se había quitado la vida ahorcándose con un cinto. También le comentó que la noche anterior habían discutido, que él se había retirado del hospedaje y que le había avisado a la dueña del inquilinato que iban a dejar la habitación. Precisó que el sujeto lloraba y exclamaba: “Por qué te mataste”.

El efectivo indicó que, cuando él llegó al lugar, ya había como quince personas, entre vecinos, familiares y amigos de la pareja. Detalló que, antes de ingresar a la habitación, él se puso guantes de látex. Lo primero que vio fue el cuerpo de una mujer, tendido al lado de una silla. Estaba como a 1,40 metros de la puerta, boca arriba. Precisó que tenía el rostro cubierto con sangre reseca, con signos de haber sido golpeada. El cabello le cubría la cara y tenía las manos entre las piernas, sujetando un celular.

Por el Ministerio Público interviene la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, Mónica Poma. Pablo Del Pino actúa en la parte querellante y la defensa técnica de los imputados está a cargo de la defensora oficial de la UDP 1, Martha López, y de Juan Domingo Erazo.

Según la requisitoria fiscal de elevación a juicio, José Humberto Nieva, pareja de la víctima, se presentó en el inmueble y, tras discutir con ella, la agredió físicamente y le quitó la vida sofocándola contra el colchón de la cama.

En un primer momento, el imputado dijo haber encontrado el cuerpo de la joven con un cinto alrededor del cuello. La acusación sostiene que el Nieva montó una escena para hacer creer que su pareja se había suicidado.

El informe de autopsia determinó que la causa del deceso de Bernasar fue asfixia por sofocación. La víctima también presentaba lesiones en distintas partes del cuerpo y signos de defensa.

Pablo Maximiliano Nieva es primo de José Humberto Nieva y Ruth Alejandra Loayza es su pareja. Los primos, en junio del 2019, trabajaban juntos en un camión de reparto de fiambres y productos lácteos. Ambos dijeron que el día del hecho, habían ido a zona norte de la ciudad a ver a un cliente.