Después de la edición online del olvidable 2020, el Festival Internacional de Poesía de Rosario (FIPR) vuelve la presencialidad en la margen santafesina del Paraná. En su 29ª edición, que se extenderá del 1º al 7 de noviembre, uno de los festivales más importantes de América, sale a la calle. “Cruza las orillas entre la virtualidad y la presencialidad –dice el poeta Cristian Wachi Molina, al cuidado del FIPR junto con la escritora Alejandra Méndez Bujonok–. Proponemos un formato mixto, donde los poetas leerán algunos en presencia y otros, por razones de distancia, a través de las pantallas”. 

El público será, nuevamente, convocado a distintas sedes: la Sala Lavardén, el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, el anfiteatro del Centro Cultural Parque de España y las calles de la ciudad. El encuentro, que reunirá a poetas de distintas provincias y de países como Italia, Mozambique, Chile, Brasil, Bolivia y España, está organizado por el Ministerio de Cultura de la provincia de Santa Fe, la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario y el Centro Cultural Parque de España. Con el lema “Poesía en las orillas”, participan 36 invitadxs: once son extranjeros y veinticinco locales. Como diría el uruguayo Mario Benedetti, “en la otra orilla alguien me espera / con un durazno y un país”.

Erika Martínez viene de España al FIPR. Foto: Lucía Martínez Cabrera

“El festival será orillero en todos sus sentidos –afirma Alejandra Méndez Bujonok, cocuradora del FIPR–. La poesía habitará y será habitada por los bordes y desbordes, apelando al querido Rubén Sevlever. El gran río como una página móvil en las costas infinitas del lenguaje poético, en donde la mixtura y la fusión se dan paso”. Se escucharán poemas en las voces de lxs autorxs invitadxs, como la mexicana Lía García, la chilena Julieta Marchant, el cubano Eudris Planche Savón, la italiana Francesca Serragnoli, el mozambiqueño Amosse Mucavele y la española Erika Martínez. También participará en una charla virtual el actor Diego Capusotto, que en 2020 publicó su primer libro de poesía, Lo que teme la noche, con fotos de Daniel Berbedés.

“Orillas en un sentido concreto y paisajístico, como las que nos nuclean desde hace casi treinta años a la vera del Paraná –sigue Molina–. Pero también orillas urbanas, con poetas de la poesía marginal brasileña y con poetas que escriben desde o sobre las villas en la Argentina; orillas donde poetas con identidades sexogenéricas disidentes se cruzan con poetas con sexualidades hegemónicas, y orillas de la poesía con el trabajo y otras actividades artísticas, a partir de poéticas de cruce. Pensamos en un festival que convoque una constelación de poetas nacionales e internacionales que trabajen en esas orientaciones”. Entre otros, participarán poetas argentinos como Juan Fernando García, Marta Ortiz, Lila Siegrist, Silvina Giaganti, Ferny Kosiak, Carina Rita Medina, Zunilda Gaite, Gabriela Schumacher, Dafne Pidemunt y Jimena Arnolfi Villarraza, entre otrxs. Habrá que reservar boleto y hospedaje para viajar hasta la ciudad natal de Mirta Rosenberg.

Cristian Wachi Molina y Alejandra Mendez Bujonok

“La invitación me tomó totalmente por sorpresa y me emocionó –dice Giaganti–. Me hizo acordar del primer taller de escritura al que fui, a los catorce años, adonde llevé los primeros poemas que escribí. Me hizo acordar a una ex novia, la primera a la que escuché hablar del festival. Me hizo acordar de cuando fui a Rosario con amigas hace seis años y la pasamos increíble porque es una ciudad hermosísima. Me hizo acordar de que hace unos años leyó en el festival Eileen Myles, una poeta y escritora estadounidense que me encanta. Me di cuenta de que me voy a tomar un micro para leer y escuchar a un montón de poetas de diferentes edades y regiones y países y eso hoy me parece pura vida”.

En noviembre también se celebrarán elecciones en el FIPR. Por primera vez, el festival habilitará un sistema de votación por medio de un código QR que permitirá a lxs concurrentes votar a tres invitadxs (de Rosario, de la Argentina y del mundo) para la próxima edición. “Queremos restituir canales de participación con la comunidad en la fiesta que supone este evento y correr el rol de la curaduría como la única que toma decisiones sobre quiénes participan de ella –destaca Molina–. Por otro lado, redoblamos la apuesta para que el festival salga a la calle a buscar más lectores, no solo a lxs especializadxs o escritorxs, sino también aquellxs que están alejadxs de la poesía”. A fin de concretar este objetivo, habrá autos con parlantes en los barrios, donde la gente podrá oír poemas de lxs invitadxs, y se instalará una vidriera de la poesía que funcionará como un happening en las peatonales rosarinas, donde lxs poetas leerán poemas a lxs transeúntes. “Estas acciones sacarán el festival a la calle, lo harán encontrarse con públicos y lectores diversos –concluye el autor de Poesía molotov–. O, al menos, a eso aspiramos, a sacar la poesía de su elitismo encapsulado”.

La poeta argentina Silvina Giaganti será de la partida

También se hará una muestra de poesía en los muros, del brasileño Sergio Vaz, que replicará acciones realizadas en las favelas deSan Pablo, en lo que se llamó la Semana de Arte Moderna en la Periferia, y habrá homenajes a poetas fallecidos en tiempos recientes, como Tamara Kamenszain (a cargo de Sandra Contreras), Alejandro Schmidt (por Eduardo D’Anna) y Palo Pandolfo, en un tributo musical de Pablo Dacal. En el pasaje Fabricio Simeoni, se colocará una placa homenaje a lxs poetas fallecidos en Rosario y, además, se inaugurará en la ciudad un Bosque de la Poesía.

“Me siento un poco confusa como para aseverar algo sobre mi participación en esta edición del festival, al que he visto crecer, desarrollarse, posicionarse y del que he sido audiencia desde muy jovencita allá por la década del 90 en las primeras ediciones, y también gestora y funcionaria en cuatro oportunidades –dice Lila Siegrist desde Rosario–. Destaco la instrumentación de la remuneración al trabajo de los poetas participantes, cosa que está genial. Lo groso es la difusión que implica amplificar la voz en las salas de este encuentro con resonancias nacionales y, al mismo tiempo, es extraño acompañar políticas públicas en un contexto tan dislocado como este para Rosario”. En los últimos meses, la ciudad fue escenario de un gran número de crímenes violentos perpetrados por las mafias locales. “Voy a leer materiales de Vikinga Criolla, pasando por Tracción a sangre y siguiendo hasta mi último libro, Te quiero abrazar mucho. Por ahí en la trasnoche voy a compartir algo nuevo y medio subido de tono y desprolijón. Ojalá se vendan libros también”.

Como suele ocurrir año a año en el marco del FIPR, habrá talleres en bibliotecas y unidades penitenciarias, mesas de lecturas, presentaciones de libros, trasnoches poéticas, materiales de archivo y la esperada feria de editoriales, en la que sellos como Ediciones del Dock, Danke, Baltasara, Patronus, Ediciones Arroyo, Gog y Magog, Le Pecore Nere, Peces de Ciudad, Ediciones en Danza, Tren Movimiento, Rescatá la Tanga, Serapis y La Ciudad de las Mujeres, entre otros, acercarán sus catálogos a la florecida metrópoli santafesina.

29ª edición del Festival Internacional de Poesía de Rosario

Programación completa en este enlace: https://fipr.com.ar/