Horas antes de fin de año, el Gobierno sudafricano emitió un mensaje con cierto optimismo respecto de la cuarta ola que atraviesa el país a causa de la variante Ómicron

"Todos los indicadores sugieren que el país seguramente superó el pico de la cuarta ola", destacaron las autoridades sudafricanas, país de donde hace poco más de un mes surgió la nueva variante que multiplica el virus en todo el mundo. 

El comunicado del presidente Cyril Ramaphosa precisó que en todas las provincias del país el aumento del número de fallecimiento fue "marginal", señal de que la ola comienza a descender y que llevó al gobierno a tomar rápidamente la decisión de quitar algunas restricciones como el toque de queda nocturno.

En Sudáfrica, en la última semana, los nuevos contagios cayeron casi 30 % respecto a la semana anterior, pasando de 127.753 a 89.781, mientras que las internaciones hospitalarias disminuyeron en ocho de las nueve provincias del país. 

"Aunque la variante Ómicron es altamente transmisible, las tasas de hospitalización fueron más bajas que en olas precedentes", confirma el comunicado, en consonancia con lo que está ocurriendo en el resto del mundo y también en la Argentina, que superó los 50 mil contagios diarios el jueves, aunque las camas de terapia continúan en un 35 por ciento de ocupación. 

La mutación surgida en Sudáfrica recorre el mundo

Ómicron ya fue detectada en un centenar de países y presenta una mayor velocidad de transmisión que las variantes anteriores. De todas maneras, provoca menos riesgo de hospitalización, según estudios divulgados en varios países.

"La velocidad a la que creció la cuarta ola vinculada a Ómicron, alcanzado un pico y cayendo poco después, es desconcertante; un pico en cuatro semanas y un declive precipitado en dos”, escribió Fareed Abdullah, del Consejo Sudafricano de Investigación Médica, en Twitter.

No obstante, científicos advirtieron que la alta capacidad de propagación podría neutralizar la aparente menor virulencia y provocar de todos modos un importante flujo de internaciones y muertes. 

"El riesgo de aumento de infecciones se mantiene elevado, dada la fuerte transmisibilidad de la variante Ómicron", reconoció el gobierno sudafricano en su comunicado de fin de año. 

Sudáfrica es el país del continente africano más castigado por el coronavirus, según los datos oficiales, con más de 3,4 millones de casos y 91.000 fallecimientos acumulados desde el comienzo de la pandemia. En las últimas 24 horas se registraron menos de 13.000 casos, la mitad del pico de 26.000 alcanzado en esta última ola, según el último parte oficial.