El pez remo es una especie que vive en las profundidades del océano y que, según una leyenda japonesa, aparece en las costas para anticipar fenómenos naturales, como terremotos otsunamis. La antigua creencia se reavivó a mediados de julio cuando, 24 horas después de que apareciera un ejemplar de más de cinco metros en el puerto de Arica, se produjo un sismo de 5.4 grados en Chile. 

Y si bien las investigaciones destacan que la hipersensibilidad del pez remo puede provocar su migración previo a un terremoto o tsunami, no hay estudios que confirmen que estos se acercan a las costas para anticipar los eventos. Incluso, hay análisis que señalan que el hecho de que estos animales aparezcan en la superficie puede estar relacionado con las épocas reproductivas. ¿Qué dice la ciencia sobre este fenómeno?

“Se sabe que previo a estos fenómenos se producen cambios en el ambiente, como pueden ser sismos menores, modificaciones en la composición de gases en la atmósfera, la concentración de determinadas sustancias en el agua, entre otros. Hay algunos animales que poseen la capacidad de percibir estos cambios, especialmente los peces”, explicó el biólogo argentino Andrés Breccia a GO Noticias. 

Breccia aclaró que la predicción de estos desastres naturales resulta difícil en muchos casos por la cantidad de factores que intervienen, por lo que sostener que un animal puede predecirlo de forma taxativa es complejo, ya que no solo es compleja la forma en la cual el animal interpreta al ambiente, sino también los comportamientos que puedan desarrollar o no frente a esto.

En el caso específico del pez remo, el sismólogo japonés Kiyoshi Wadatsum sostiene que esta especie de agua profunda es “más sensible a los movimientos de la tierra", y que debido a esto, "es posible que migren a las superficies cuando detectan movimientos extraños, como los que preceden a un terremoto o a un tsunami”.

Por su parte Rachel Grant, profesora de Biología Animal de la Universidad Anglia Ruskin en Cambridge, expresó que, previo a un temblor, suele formarse en el agua un compuesto tóxico producido por las cargas electrostáticas. Esta sustancia es percibida por los peces, que terminan abandonando las profundidades y suben a la superficie para sobrevivir.

Más animales que podrían “predecir” catástrofes

La gran mayoría de los animales poseen una hipersensibilidad que les permite captar cambios en el ambiente. Por esto es que a lo largo de la historia se registraron cambios abruptos en el comportamiento de los animales previo a algún evento natural. “El repertorio de formas de percibir estas variaciones es tan diverso como la vida misma”, aseguró Breccia. Y mencionó el olfato, la audición, otros órganos sensoriales especializados, e incluso la capacidad de sentir mínimas vibraciones que pasarían desapercibidas para cualquier humano.

Por su parte, el biólogo Mariano Barros indicó a GO Noticias que si bien no hay demasiada información al respecto, son los animales vertebrados—como los peces, los perros, caballos, aves, etc.— los que tienen mayor sensibilidad a percibir cambios atmosféricos y en la corteza terrestre, por lo que se cree que “presienten” y reaccionan antes a los eventos.

“La mayor sensibilidad en algunos sistemas propios de las especies los hacen estar más alertas, nerviosos, estresados o activos, por lo que pueden estar más preparados. Los humanos tratan de ‘anticiparse’ a los eventos a través de herramientas y maquinaria específica, y los animales lo hacen a través de esta hipersensibilidad”, agregó.

Uno de los ejemplos más estudiados es el de los sapos. En 2011 se detectó que cinco días antes de que un terremoto azotara la ciudad italiana de L’Aquila, la cantidad de estos animales disminuyó un 96% en el lugar. Y una investigación publicada en el International Journal of Environmental Research and Public Health indicó que podrían haber migrado tras percibir los compuestos tóxicos que se forman en el agua subterránea ante tensiones tectónicas.

Otro caso similar se registró en Tailandia en 2005, cuando elefantes se comportaron de forma totalmente anómala previo a un tsunami. “Comenzaron a gritar desde las primeras horas de la mañana, no nos obedecían y miraban hacia el mar y comenzaron a romper las cadenas de sus patas y emprendieron una estampida hacia las colinas. Corrimos tras ellos y, cuando volteamos la mirada hacia atrás, vimos una ola gigante. Ahora sé que salvaron nuestras vidas”, relató entonces uno de sus cuidadores.

Los especialistas consultados mencionaron también que la migración no es el único comportamiento anómalo de los animales previo a los eventos naturales, y que hay estudios que muestran que hubo una disminución de leche en vacas en Japón previo a un sismo. Además, lamentaron que "es muy difícil" poder interpretar con suficiente antelación esos comportamientos para tomar recaudos necesarios o prevenciones importantes.

Libélulas y perros, detectores de tormentas vecinas

Además de animales asociados al anticipo de catástrofes naturales, hay especies vinculadas con la previsión de lluvias y tormentas, como los perros y también las libélulas

En cuanto a los primeros, algunas investigaciones indican que son capaces detectar los cambios de humedad que anticipan las lluvias a través de su olfato. También señalan que prevén la llegada de tormentas eléctricas debido a que los truenos ionizan el aire, produciendo un olor metálico que los perros son capaces de percibir. Por su hipersensibilidad, además, pueden escuchar los truenos a grandes distancias y percibir las vibraciones del suelo producidas por los relámpagos.

En el caso de los insectos, captan los cambios de humedad a través de receptores como el vello o las antenas. Y, a partir de este registro, realizan un comportamiento u otro. Por ejemplo, las libélulas suelen aparecer en algunos sitios previo a una lluvia, ya que se alimentan de insectos más pequeños que vuelan más bajo cuando hay presión en el aire. Entonces, se acercan para cazarlos, explicaron desde la Universidad Nacional del Litoral. 

Otros insectos, como las abejas, también detectan la humedad en el aire, pero en lugar de acercarse, eligen migrar a otros sitios más seguros.