El diseñador de moda japonés, Issey Miyake, murió a los 84 años. Fue mundialmente reconocido por sus particulares modelos, que mezclan un estilo tradicional japonés, con algunos vanguardistas occidentales.

El diseñador, nacido en Hiroshima en 1938, murió en la noche del viernes 5 de agosto a causa de un cáncer de hígado. Así lo confirmó este martes un estudio médico que difundió la agencia de noticias Kyodo.

Sus allegados expresaron que el funeral de Miyake se llevó a cabo durante el fin de semana "solo con la presencia de familiares", ya que así lo había pedido poco antes de morir. En esa línea, afirmaron que no hay planes de realizar una ceremonia de despedida pública.

Una de las principales creaciones del diseñador fue el famoso sweater negro de cuello alto que usaba Steve Jobs, creador de Apple y amigo personal del modisto. Además, se destacó por sus prendas plisadas que nunca se arrugan

A lo largo de su extensa carrera, también realizó trabajos en conjunto con los diseñadores más famosos del mundo como Guy Laroche y Hubert de Givenchy.

Sus diseños vanguardistas —que combinaban estilos occidentales y orientales—, se destacan también por sus dimensiones y por la elección de telas cómodas, que permiten la libertad de movimiento. Así lo señaló el propio Miyake en una entrevista, al afirmar: “El trabajo de diseño consiste en hacer algo que funcione en la vida real".

Quién es Issey Miyake

Nació en 1938 en la ciudad de Hiroshima, al oeste de Japón. Si bien comenzó a estudiar en la Universidad de Arte de Tokio, desarrolló la mayor parte de su formación y carrera en Europa y Estados Unidos.

Tenía 7 años cuando cayó la bomba que destruyó Nagasaki e Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial. Él se encontraba en el aula de la escuela, pero decidió nunca hablar del hecho en sus declaraciones posteriores. Su propia madre falleció tres años después como consecuencia de las radiaciones. 

También vivió la revolución social de Mayo de 1968 (Mayo Francés), su fuerte impronta antielitista repercutió con fuerza en su relación con la moda y buscó evitar el formato “couturier” típico para volverlo accesible a las mayorías.

Hacia 1970 creó su propia marca y su estudio de moda en Tokio (Japón), denominado “Miyake Design Studio”; desde allí produjo prendas y desfiles que dieron vuelta al mundo, alcanzando el auge global a partir de 1980 en pasarelas importantes como París o Nueva York.

Sus prendas plisadas impusieron una técnica muy original, que consistía en envolver los tejidos entre capas de papel y ponerlos en una prensa térmica

En una histórica entrevista con la prensa local, recordó que había vivido "imágenes que nadie debería experimentar" y que "intenté, sin éxito, dejarlas atrás, prefiriendo pensar en cosas que se pueden crear, no destruir, y que aportan belleza y alegría. Me incliné por el campo del diseño de ropa, en parte porque es un formato creativo, moderno y optimista".

Diseñó prendas de diversos estilos y líneas de moda, bolsos, relojes y hasta fragancias. Se retiró en 1997 para dedicarse a la investigación y en 2016 expresó al periódico británico The Guardian que uno de los mayores desafíos de los próximos años sería lidiar con un público que consumiría menos: "Es posible que tengamos que pasar por un proceso de reducción y esto es importante", dijo.