Ayer se celebró el día empleado de comercio, fecha elegida por el edil capitalino José García para reflotar la idea de establecer el horario corrido de atención al público en los comercios del ejido municipal.

En un video que grabó en pleno centro salteño, el legislador habló de la necesidad de avanzar en regular una nueva franja horaria y modificar la modalidad de trabajo, fijando por primera vez en la historia el horario corrido en la atención comercial en la ciudad de Salta.

Como argumento, García puso foco en el uso que realizan los y las trabajadoras del comercio del sistema público de pasajeros: "un empleado de comercio para volver a su trabajo necesita una hora de viaje, o sea que viaja cuatro horas por día, que en una semana se hacen 24 horas, es decir que en el mes son 96 horas totalmente dedicadas a transportarse”.

Es por eso que apunta a que modificar el horario de atención del comercio local, significaría hacer un aporte en el ordenamiento del transporte público y "la importancia que significa no viajar amontonados y que el servicio no se vea perjudicado tampoco”.

Antecedente

En 2020, mientras regía el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) en todo el país a raíz de la pandemia de covid-19, el Concejo Deliberante capitalino aprobó la ordenanza Nº 15.709, que habilitaba de manera transitoria, mientras la situación sanitaria así lo ameritara, el horario corrido, entre las 9 las 19, para locales comerciales de la ciudad de Salta.

La medida de aquel entonces abarcaba solamente comercios y mercados, mientras que shoppings y centros de paseo quedaban fuera de esta decisión. 

José García, el autor de la iniciativa, recordó que dejaron "sentado un precedente en el Concejo Deliberante sancionando una ordenanza que apuntaba a la temática del horario corrido comercial, que claramente es un beneficio para los empleados de comercio, por eso no podemos seguir dejando de lado una temática que es urgente y necesaria para nuestra ciudad".

La palabra sindical

Consultado por Salta/12, el secretario adjunto del Sindicato de Empleados de Comercio de Salta, Ángel Ortiz, opinó que “es absolutamente necesario que el empleado de comercio tenga su jornada laboral en horario continuo”. 

Asimismo, coincidió en que se organizaría mejor el servicio de transporte público de pasajeros en la ciudad, dado que los empleados que hoy realizan cuatro viajes para ir a sus lugares de trabajo, pasarían a realizar solamente dos.

Poniendo el eje en el tránsito, el exconcejal de la Unión Cívica Radical dijo que "es importante encauzar la actividad comercial debido a la logística que lleva el comercio, atento a que cada vez se hace más difícil el traslado de mercadería en lo que es el macro y microcentro de la ciudad debido a los grandes problemas de tránsito que tenemos”.

Para Ortiz, es necesario modificar lo que él entiende como "la cultura del salteño de esa pausa del mediodía entre las 13.30 y 16 horas, donde estamos acostumbrados a no comprar", al tiempo que citó el rubro de los supermercados, considerando que "este tipo de comercios tienen tres horas de mínima actividad, por lo tanto si la gente supiera que un supermercado abre a las 10 de la mañana y cierra a las 18 horas, estoy seguro que se va a adaptar a esa necesidad y nadie va a perder la venta”.

Por último, pidió a los legisladores pensar una iniciativa "como una gran urbe", y reiteró el total acuerdo y predisposición a encontrar maneras de reorganizar el horario comercial, algo que "desde el Sindicato lo veníamos planteando inclusive antes de la pandemia, que nos demostró que sí se puede organizar el comercio de otra forma”. 

Críticas 

Desde el espacio denominado Comerciantes Unidos de Salta se mostraron molestos por el contenido de la iniciativa del concejal José García.

“Se nota que estas personas no tienen idea de lo que es el comercio, que se maneja por un factor que es la demanda y eso tiene que ver con la afluencia de gente, por eso siempre vamos a buscar trabajar la mayor cantidad de tiempo y en los horarios más convenientes”, cuestionaron.

Sobre la postura del Sindicato de Empleados de Comercio, señalaron que “un Sindicato puede tener injerencia sobre la cantidad de horas que quieran que trabaje un trabajador, pero no así sobre los horarios en los que nosotros tenemos que abrir nuestros comercios, que dicho sea de paso son inversiones de patrimonio privadas y no son del Estado ni de ningún organismo”.

Nosotros abrimos cuando consideramos que corresponde o cuando queremos en todo caso, porque a los riesgos y a los costos los asumimos nosotros como inversionistas o empresarios, y no los empleados ni los sindicatos, por eso nuestra postura es rotunda y nada tienen que hacer debatiendo este tema", concluyeron.