Ideas de Colombia
Diseños para la paz, innovación con la artesanía y el empleo de nuevos materiales. Un diálogo con Pablo Fog, uno de los diseñadores más destacados de la escena colombiana.

Hay algunas apuestas que lo muestran como uno de los diseñadores más sobresalientes de Colombia. Una es su oficina, instalada en un contenedor en la cima de uno de los edificios más altos de Bogotá. Otra es una lapicera, la Balígrafo, proyectada como símbolo de un movimiento que destaca que hoy la apuesta del gobierno colombiano pasa por la educación y el fomento de la paz. Y otra es una bellísima colección de luminarias, la Tolima, para la emblemática organización Artesanías de Colombia. Un evento internacional fue la oportunidad de reencontrarnos con el diseñador industrial Pablo Fog, sensible profesional que además trabaja por un diseño más colaborativo entre los profesionales de su propio país para poder promocionar lo propio en el mundo, con la intención además de multiplicar el trabajo colaborativo con otros latinoamericanos. Idealismo en acción.

–¿Qué te tuvo ocupado en los últimos años? Tengo entendido que cambiaste de oficina, trabajaste para Artesanías de Colombia y diseñaste la Bullet Pen o Balígrafo…

–En estos últimos años he seguido enamorado del diseño, casi siempre enfocado en el sector comercial, trabajando sobre varias áreas entre emprendimientos propios y trabajos para marcas y clientes. Hoy en día trabajamos sobre dos marcas. FOG-INC, que se dedica a hacer servicios para clientes en innovación, diseño de modelo de negocios, diseño interior, arquitectura portátil y diseño de producto. También pudiendo contratar diseño 360 grados. Nuestras oficinas -un contenedor con una zona exterior amplia amoblada con nuestros diseños-  decidimos mudarlas al techo de un edificio en el sector financiero de Bogotá, buscando validar la hipótesis que hemos desarrollado a lo largo de varios años sobre el uso de arquitectura portátil como complemento a la construcción tradicional, para reformar y optimizar espacios. Así, por el lado de diseño de modelo de negocio, montamos el primer centro comercial para mascotas y petlovers en Colombia, se llama Petspot 93, y está ubicado en el corazón del Parque de la 93. Son 18 locales con diferentes servicios, productos y experiencias para las mascotas y sus dueños  (principalmente perros), con jornadas de adopción o vacunación, hasta celebraciones de cumpleaños de las mascotas. Cientos de eventos y experiencias que lo han convertido en un lugar de culto para el nicho. También diseñamos un colegio hecho a partir de contenedores reciclados, proponiendo al cliente un modelo inmobiliario de tierras en arriendo, con posibilidad de reubicación del colegio sin perder el capital ni la infraestructura de la construcción. En lo que es diseño interior, hemos encontrado las oportunidades para diseñar interiores y producto para proyectos como el hotel Click Clack, nominado por la revista Wallpaper a mejor hotel urbano en el 2013 y ganador del premio Lápiz de Acero a mejor diseño interior del año 2013 en Colombia.

Diseñamos work & go, una red de oficinas de co-working a nivel nacional, nominadas al premio lápiz de acero a mejor interior del año, también.

–¿Y que hay de tus productos nuevos ?

–Dentro de la unidad de diseño de producto hemos diseñado, desarrollado y producido varias líneas de iluminación y accesorios para Tugó en dúo con Reinnhard Dienes. Tugó es algo así como el Ikea colombiano con 14 tiendas a nivel nacional. También hemos diseñado y co-producido varias líneas de producto para Artesanías de Colombia, trabajando con varias de las 52 técnicas artesanales disponibles en nuestro país, una gran experiencia en términos de trabajar con materiales tradicionales y comunidades en muchos casos necesitadas. Siempre he pensado que nuestras técnicas, artesanos y comunidades son un legado precioso que no podemos olvidar. Además de ser comunidades vulnerables, estamos hablando de patrimonio y cultura. 

–Contanos del balígrafo, un diseño muy emblemático para Colombia…

–Absolutamente. Con nuestro balígrafo se firmó el acuerdo de paz en Colombia. Fue un encargo del Ministerio de Educación y la agencia MacCann Erickson Colombia. Convertir un elemento de guerra en un elemento de paz y educación fue el vehículo  para materializar, una idea de alguna manera intangible, como un acuerdo de paz, que fuera totalmente entendible por todos los colombianos, sin importar edad o nivel de educación o género. La respuesta fue tomar un casquete disparado en la guerra (un 0,50 anti aircraft) y convertirlo en una lapicera. Además se buscó convertirlo en un regalo muy especial para que el ministerio de educación pudiera entregar a presidentes de otros países, lideres de opinión, prensa, y consolidar aún mejor el círculo que apoyaba el acuerdo de paz, así como generar mucha difusión. Una pieza que fuera un honor exhibirla en la biblioteca de cualquier presidente o alto ejecutivo, que resonara el tema de la paz en Colombia en los círculos más altos e influyentes, tanto locales como internacionales, por esto mismo la forma y material de su empaque/exhibidor. “Las balas escribieron nuestro pasado, la educación nuestro futuro” inscribe el grabado láser sobre la bala, antes de ser lacada electroestáticamente para evitar olores, manchas, y subir la percepción de temperatura al tacto del casquete de la bala.

–Además lanzaste una línea de luminarias nuevas, las Cajamarca…

–Para la semana de diseño de NY, NYCXdesign,  lanzamos la primera pieza de la nueva colección de luminarias, que se llama Cajamarca. Una serie de luminarias tejidas 100% a mano por artesanos en Colombia. Son el matrimonio entre el pasado y el futuro en términos de materiales. Un tejido tradicional colombiano con fibras naturales provenientes del Amazonas y una piedra acrílica ecológica, un material desarrollado por LG en Korea, representado por Ecosolid en Colombia. Me interesa mucho promover temas responsables en términos de equipo y aliados artesanos y de materiales y técnicas tradicionales.

–¿En qué otros materiales has estado trabajando?

–La madera es uno de mis materiales preferidos y si la fuente es responsable, pienso que es un gran material y espero nunca dejar de trabajarlo constantemente, para proyectos de clientes y para proyectos propios. De hecho acabo de desarrollar un carrito, auto, de juguete para niño y adulto que lanzamos en la feria Wanted Design en Nueva York en mayo pasado fabricado en madera de roble cultivada sosteniblemente. 

De parte interna de la empresa, por el lado artesanal estamos trabajando con diferentes comunidades, con materiales como fibra de palma de iraca, cerámica de la chamba y telares manuales con diferentes fibras. Aunque nos encanta lo artesanal, nos gusta mantenernos a la vanguardia también y  hemos venido trabajando con nuevos materiales, como el UHPC (high performance concrete), para desarrollo de mobiliario. También  desarrollando nuevas aplicaciones sobre fibra de coco y explorando con foam coating, diseñamos un sistema de muebles modulares para exterior. Sofás y poltronas mono-bloque de espuma con cubrimiento de poliuretano, con tres veces la duración de un mueble tradicional para exterior y con un feel blando que sorprende siempre en términos de experiencia. Adicionalmente estamos haciendo una exploración exhaustiva con un material que se llama HI-MACS de LG. Soy el “diseñador embajador de LG 2017-2018” y vamos a lanzar varias familias de producto, durante este semestre, en un evento en el museo de arte moderno de Bogotá Mambo.

–¿Hoy dónde están más enfocados tus intereses?

–Primero en la innovación, el diseño y la producción y exportación de productos responsables. Hay una propuesta para desarrollar política pública de diseño, pero en el momento no me siento listo para esto, pues necesita muchísimo foco y concentración y en este momento sigo explorando muchísimo sobre diferentes áreas de una profesión tan amplia como es el diseño. Ojalá sigan así de bien las relaciones y sea una propuesta que no tenga día de expiración. Me interesa acercarme a la academia para realizar proyectos de investigación y desarrollo, canalizados mediante el riguroso proceso de diseño de nuestra empresa, para contribuir en conjunto hacia la innovación. Como inicio de ojalá una relación duradera, fui invitado a dictar un workshop como tallerista invitado en la universidad de Stanford en Palo Alto, California. Me interesa diseñar para marcas sudamericanas.