Una cooperativa de trabajo del rubro de la construcción está haciendo historia en la Provincia de Buenos Aires. “Servicoop Alberti” hace más de dos años decidió conscientemente incorporar mujeres a sus filas, donde realizan en su mayoría diferentes proyectos de obras y construcción para el municipio de Alberti. 

La historia del desarrollo de la cooperativa a través de los años los llevó a tomar la decisión de dejar de lado los prejuicios de la construcción, e implementar nuevas medidas dentro del rubro. El proceso que empezó como una oportunidad de tomar riesgos que parecían innecesarios, estuvo colmado tanto de desafíos como de experiencias gratificantes. El resultado valió la pena: hoy día, cuentan entre sus trabajadoras a la primera mujer trans en ser delegada de la UOCRA. 

Buenos Aires/12 habló con ella, Araceli Lamas, y con Alan Roy Scacchi, presidente de la cooperativa, dos protagonistas de esta historia que sorprende a toda la Provincia de Buenos Aires.

Si bien la cooperativa nació hace 35 años, hace solamente 5 que entró en un proceso de revitalización y recuperación después de largos períodos de privatizaciones. Desde 2016 hasta 2020, comenzó un período de transición apoyandose en el trabajo de la Municipalidad de Alberti, que les permitió dedicarse casi exclusivamente a la obra pública. 

A fines del 2020, se dió una primera gran oportunidad: se embarcaron en el proyecto de hacer 10km de cloacas. El tamaño de tal obra involucraba más empleados. "Teníamos dos opciones: o nos transformábamos en un agente de tercierización o lo ejecutábamos con personal propio, que no teníamos", rememora Alan Scacchi, presidente de la cooperativa.

"Fue ahí cuando decidimos hacer una convocatoria pública. Y aclaramos: para operarios y operarias. Fue una apuesta arriesgada en todo sentido. Eso implicaba contratar gente sin experiencia. Pero lo hicimos. Se inscribieron 80 personas, de las que quedaron 12, 6 hombres y 6 mujeres", cuenta Alan. 

La iniciativa ya estaba hecha. Pero faltaba el desempeño y el desarrollo de una idea por demás revolucionaria. Rápidamente se les presentó otro desafío para poner a prueba las expectativas y dudas. Para la obra, había que utilizar una retroexcavadora, y no había ningún operario con experiencia para manejarla. Decidieron capacitar a sus empleados, y contrataron una mujer de Bragado que tenía experiencia. 

"Ningún varón quiso participar. Fue una capacitación íntegramente conformada por mujeres, de la que quedó una como maquinista. Ese fue el inicio, fue una decisión abrupta. Eso nos dió pie a tomar una iniciativa de género", afirma Alan. 

El gobernador Axel Kicillof junto a Débora, la maquinista. Foto: Prensa Gobernación

A partir de ahí, tomaron las riendas de su propia decisión. "Hicimos un hincapié muy grande en hacer cursos, en capacitar al personal. Entendíamos que era un hecho disruptivo para muchos de ellos. Iba a generar un choque, y queríamos atajarnos a las consecuencias negativas. La pregunta de los capataces siempre era la misma: ¿y a las chicas qué les hago hacer? Las chicas van a trabajar igual que al resto". 

 "Claramente hubo resistencia, aunque menos de la que esperábamos. Hubo quejas, reclamos, del tipo no hacen el mismo trabajo que nosotros, que barra, que limpie las herramientas, etc. Aunque trataban de decirlo con respeto, estaban reproduciendo el sistema patriarcal. Hubo mucho que aprender, pero tarde o temprano nos acomodamos", afirma Alan. 

Lo empezaron a repetir en sus decisiones, y hoy en día llegaron a tener obras con 100% personal femenino. "Nuestro objetivo es trabajar con perspectiva de género, sin necesidad de hablar de cupo o porcentajes. Tratamos de que haya por lo menos una mujer en la obra, si podemos, y prestar atención a las disidencias". 

Araceli Lamas se incorporó hace casi dos años a la cooperativa. Es la primera mujer trans en trabajar en la obra y en ser delegada de la UOCRA en toda la provincia de Buenos Aires. "Vi una publicación donde decían que necesitaban gente, y me mandé. Lo que me animó fue ver la bandera del colectivo LGBITQ+ en su cooperativa. Ahí dije sí, acá sí".

Su puesto de ayudante de albañilería en construcción en la cooperativa es su primer trabajo registrado, a los 34 años: "Siempre quise trabajar, nunca me importó de qué. He pedido miles y miles de trabajos, golpeé muchísimas puertas, pero me crucé con palos en la rueda que no me dejaban avanzar. Cuando ví la bandera dije este es mi lugar", afirma. 

Araceli recuerda que al principio sintió aprensión de empezar a trabajar en un ambiente tan masculino: "Sentía que era un trabajo muy de tipo. Me jugó muy en contra eso, fueron los prejuicios que una misma se pone. Una chica trans se corre de eso, de los botines, de la ropa de hombre, en cambio vas por el maquillaje, los tacos. Después dije ¿por qué no? ¿Por qué ponerle un prejuicio al trabajo si una mujer también puede? Hoy estoy orgullosa de lo que hago", narra su camino Araceli. 

"Comparto todos mis días con hombres. En la obra en la que estoy ahora, soy la única mujer que hay en la obra de construcción. Me adapté bastante bien y los chicos también, son muy respetuosos", afirma. 

Hoy en día, se embarcó en un camino impensado: ser la primera delegada trans de la UOCRA, representando a la 4ta seccional de Chivilcoy. "Es algo que me llena de orgullo", expresa, feliz. Espera poder representar de la mejor manera posible, a través de capacitaciones y viajes, los derechos laborales de sus compañeros y compañeras.

"Lo que yo deseo cumplir desde el lugar donde estoy ahora es darle un mensaje a esa niña, ese niñe, a esa persona que está en su casa mirando la tele y que pueda pensar que la calle no es el único camino que tiene. Puedo trabajar, y no porque ahí voy a ser más o menos mujer o más o menos tipo. A mí me devolvió la dignidad", concluye.   

En julio de este año, recibieron la visita del gobernador Axel Kicillof, que felicitó a todo el equipo por su política de igualdad de género en el rubro de la construcción. 

El caso de Alberti puede ser el caso de muchos otros lugares de la provincia. Gracias al programa "Oficios sin prejuicios", lanzado en octubre de 2020, por el ministerio de Trabajo, que encabeza Mara Ruiz Malec, en conjunto con el ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, que tiene como ministra a Estela Díaz, podemos esperar que ocurra en más localidades bonaerenses.