El capítulo tarifario de la política energética necesita encontrar un punto razonable entre el criterio economicista, la justicia social, la preservación del equilibrio fiscal y el ahorro de divisas. La política del tarifazo a mansalva no funcionó, tampoco los subsidios generalizados. Una solución podría ser la construcción de un esquema de subsidios cruzados entre los sectores de alto poder adquisitivo y las grandes empresas, en favor de los estratos de bajos ingresos y las pymes. La tarifa debe penalizar el sobreconsumo.
Las empresas que operan en los distintos segmentos del mercado eléctrico fueron privatizadas en los '90.