El sistema de salud presenta problemas para todos los gustos. Enormes carencias de atención en el sistema público, cuotas impagables para los sectores medios y alta judicialización de las coberturas. Además, la lógica de maximización del beneficio y la falta de adecuada regulación incentiva a las prepagas a “vender” tratamientos que pueden cobrar y esquivar otros que tienen que pagar, un esquema ineficiente y financieramente insaciable.
Especialistas sugieren que el Estado obligue a las prepagas a compartir información y desarrollar una historia clínica única. Carolina Camps