¿Qué pasa cuando una ciudad se vacía, cambia su forma, por ejemplo durante una pandemia? ¿Cómo se repiensan colectivamente sus estructuras de cara al futuro? Una ambiciosa muestra del Goethe-Institut Buenos Aires intentará responder (o problematizar) esa pregunta con instalaciones de artistas de distintas partes del mundo. Se trata de El centro ha muerto, viva el centro, que levantará las persianas de negocios abandonados del microcentro porteño para volver a habitarlos “como sitios de exhibición de obras que dialogan con este presente no planeado”. La entrada será libre y gratuita y podrá verse hasta el 12 de febrero, aunque este sábado y el próximo habrá visitas guiadas especiales a cargo de les curadores.

Con fuerte anclaje en la instalación digital, la muestra integra la primera edición de Microcentro Cuenta, iniciativa del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires que busca destacar a esa zona porteña como faro cultural, social, gastronómico y turístico a través de distintas actividades. También forma parte del proyecto ¿Cómo queremos vivir juntxs?, del Goethe, que promueve un intercambio internacional entre artistas, urbanistas y académicos para pensar en las urbes del futuro. Eso intentará, precisamente: diseñar metáforas y abstracciones que ayuden a pensar una nueva vida para el microcentro.

“La búsqueda tiene que ver con habitar esos espacios para poder pensar un presente y un futuro del territorio. Cómo abordar esta especie de síndrome post traumático que hoy en día se puede sentir en el centro, producto de un vaciamiento que ya se venía dando incluso antes de la pandemia”, explica a Página/12 Hernán Kacew, curador de la muestra junto con la alemana Lívia Nolasco-Rózsás. Para él, “el arte en general ocupa siempre los lugares que el capitalismo no quiere, en este caso el centro, y suele ser la punta de la flecha que le va generando y abriendo el camino a una nueva capitalización de esos espacios”.

Entre las que “ocuparán” los locales vacíos del centro, hay obras de Países Bajos, Chile, España, Bélgica y Francia, además de Argentina y Alemania, que son la mayoría. Y, entre los formatos, habrá monumentos en realidad aumentada, videos y diagramas compuesto por documentos, animación 3D, video, 16 mm, series web y video transfer de súper 8 mm, con la idea de “expandir digitalmente las calles y plazas del barrio y revelar las potencialidades de los espacios públicos”. No todas las obras son contemporáneas, las hay nuevas y también de hace algunos años, pero todas, según Kacew, “proponen reflexiones sobre la urbanización en las ciudades, sobre la idea del centro y periferia, sobre los tiempos que maneja una persona al habitar el espacio público ya sea viviendo o transitándolo”.

Sin dudas una de las instalaciones más potentes será la del Archivo de la Memoria Popular Villa 20, compuesto por las fotos, videos, relatos y objetos que construyen la historia del barrio desde las primeras familias que se asentaron en los 60' hasta el proceso de reurbanización actual. Se verá en el local ubicado en Tucumán 538. Allí habrá desde testimonios y observación de los vecinos “más viejos” hasta, más acá en el tiempo, registro de reuniones con el Instituto de Vivienda de la Ciudad para discutir proyectos del barrio. Simboliza, según Laura Arévalos, integrante del archivo, “la historia, la cultura, los procesos, los proyectos y la vida de cada uno de los vecinos que alguna vez pasó por Villa 20”.

Instalación

“Es súper importante poner en común la historia y las diferentes trayectorias de construcción de un tejido social y que, en el marco de una democracia participativa como la que define la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, les vecinos puedan conocer las luchas de quienes vinieron antes”, dice por su parte Ari Nahon, también integrante del proyecto. “Por eso es necesario que le demos sustento a este tipo de proyectos que colaboran en armar pensamiento común en torno a las decisiones vinculadas a la urbano”, sostiene en diálogo con este diario sobre la participación en la muestra.

El detalle completo de las obras y el mapa y recorrido concreto de la muestra se puede consultar en la web del Goethe (www.goethe.de/ins/ar/es). Se circunscribirá, fundamentalmente, al circuito de las calles Suipacha, Esmeralda, Florida, Alem, Lavalle y Sarmiento. Pero el territorio será en parte una excusa, porque lo que buscará la exhibición es trazar un diálogo global. “El intercambio internacional está bueno porque nos hace ver que este tipo de movimientos y cambios citadinos no suceden solo acá sino en distintas ciudades del mundo. Nos ayuda a pensar cómo cruzar líneas y armar mapas”, sintetiza Kacew.

*Las visitas guiadas por el curador Hernán Kacew serán los sábados 4 y 11 de febrero a las 20 horas, desde la Biblioteca del Goethe-Institut, en Av. Corrientes 343. En el recorrido del 11, también habrá representantes del Archivo de la Memoria Popular Villa 20 y el artista Julián Matta, que participa de la exposición.