Los docentes porteños nucleados en Ademys no iniciarían las clases después del receso invernal, que termina este lunes 31, porque el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta cerró nuevamente “una propuesta unilateral” que los maestros consideran “insuficiente”. La ministra de Educación Soledad Acuña ofreció en la última mesa salarial del 13 de julio un incremento del 21,5 por ciento y un bono de 1200 pesos por cargo y no volvió a comunicarse con los sindicatos. Por este motivo, después de cuatro meses de conflicto, Ademys anunció una jornada de paro y movilización al ministerio de Educación para el próximo lunes.

“En la jurisdicción más rica del país y tras cuatro meses sin dar respuestas el gobierno de la Ciudad ofreció sólo un 1,75 por ciento más”, denunciaron en un comunicado desde el gremio que dirige Jorge Adaro, y agregaron que con esa oferta el gobierno mantiene sus salarios ”por debajo de la línea de pobreza, muy lejos de la canasta básica”.

“En un momento político económico como este hacer una propuesta superadora del 1 por ciento es una burla”, manifestó a Página/12 Adaro, y enumeró los aumentos en la canasta básica, y en los servicios “que no tienen correspondencia con el ofrecimiento”. “El 11, después del paro, votamos que si hacían una oferta similar a esta, íbamos a rechazarla. Lo hicimos y ahora eso se transformó en el paro del 31”, relató el maestro.

Desde el gremio repudian el ofrecimiento del bono extra “en negro” porque consideran que es “totalmente insultante”. “No vamos a aceptar dinero en negro porque el principal evasor seria el Estado y no queremos ser cómplices”, le dijo a este diario Adaro. El secretario general del sindicato advirtió que, como se cobrará en tres cuotas de 400 pesos- noviembre, diciembre y enero- “tampoco puede ser tomado como parte de una discusión futura del salario en 2018”.

La decisión de Ademys es la más drástica entre el resto de los sindicatos, que también repudiaron con dureza la última oferta. UTE, por su parte, realizó acciones durante las vacaciones para visibilizar el conflicto. Plantearon que la Ciudad aumentó en un 30 por ciento el ABL “pero por educar solamente le ofreció un 21,5 por ciento a los maestros”. A partir del lunes y durante toda la semana realizarán consultas en las escuelas para definir un plan de acción, que se decidirá finalmente la segunda semana en el plenario de delegados.

“El paro no lo vamos a hacer hasta no consultarlo. No teníamos mandato para establecer un plan de acción la primera semana luego del receso”, contó a Página/12 Eduardo López, secretario general de UTE. El maestro recordó también la situación particular que están atravesando los docentes de idiomas, a los que el ministerio quiere pasar a una gerencia, lo que en principio implicaría su exclusión del Estatuto docente. Según el gremio esta decisión “atenta contra la estabilidad, la carrera docente y la libertad de cátedra”.

UTE

“Es lo más similar que hay a la reforma laboral de Brasil porque plantea la posibilidad de designar monotributistas en sectores de trabajadores calificados”, opinó. En tanto, Adaro también consideró que se trata de una “política de precarización importante” que se asemeja a ciertos aspectos de la ley que aprobó el presidente Michel Temer. “Explicita la necesidad del gobierno de reformular los contratos de trabajo,  aduciendo que no se pueden tener relaciones laborales basadas en convenios del siglo pasado”, advirtió el secretario de Ademys.