Lanzado a su nuevo rol de líbero interventor, Mauricio Macri reunió este martes a la primera plana de le cúpula del PRO bonaerense que sigue sin poder encontrarle salida a su principal problema en el distrito electoral más grande del país: qué hacer con las candidaturas que irán a resolver su suerte en la interna de Juntos por el Cambio. A la misma hora que el ex mandatario recibía al equipo provincial amarillo en su casa de Olivos, Facundo Manes recibía a un grupo de correligionarios que forman parte de su espacio bonaerense y confirmaba su proyecto presidencialista que, por el momento, no vislumbra ningún plan B.

La discusión primaria hacia adentro de la coalición opositora continúa siendo el mecanismo por el cual se definirán las candidaturas de espacio, algo que como ya contó Buenos Aires/12 no sólo contempla el futuro de quienes aspiran a ocupar el sillón de Dardo Rocha, sino para cada uno de los 135 municipios de la provincia. “Fue una reunión corta en la que se habló del armado de los distritos de la provincia, pero sobre todo que es muy difícil unificar un criterio único de armado para toda la provincia”, deslizó uno de los intendentes presentes en la reunión ante la consulta de este medio, alimentando una idea que va cobrando cada vez más cuerpo entre la falta de consensos de las cabezas bonaerenses del partido. “Cada distrito va a tener que armarse individualmente”, aseguró.

En ese marco se desarrolla por estas horas la principal diatriba amarilla, que teme que los distritos que gobierna se terminen convirtiendo en campo arrasado por la interna nacional y su espejo provincial. Con cinco aspirantes que todavía se mantienen expectantes para la candidatura a la gobernación, la falta de acuerdo entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich podría transformarse en el impedimento central para lograr la unidad en la provincia. Con miras a una definición nacional en la primaria, ninguno de los presidenciables opositores quieren darle ventaja a su inmediato competidor. Por esa razón, la estrategia de que cada candidato (provincial o municipal) pueda ir colgado de ambas boletas es una opción que muere y renace casi a diario.

“Tenemos el enorme desafío de trabajar en unidad para recuperar el gobierno provincial y nacional, que le devuelva la esperanza a los bonaerenses y argentinos de que otro camino es posible”, tuiteó el platense Julio Garro, un larretista a quien Bullrich le para una interna local a través de la candidatura de Daniel Lipovetzky.

El acuerdo de mínima, casi el único consenso al que todo el PRO provincial suscribe sin demasiados peros, advierte sobre la necesidad de sostener el poder en los gobiernos amarillos que se comandan a lo largo de la provincia. “No perder nada y ganar lo que se pueda”, resume uno de los dirigentes amarillos presentes en la reunión.

Tachen a Manes

A la misma hora de la reunión de Macri con los dirigentes del PRO, Facundo Manes se encontró con más de 27 intendentes radicales, en un cónclave que sirvió para que el diputado reorganice su armado territorial de cara a la disputa con su jefe partidario, Gerardo Morales. Según trascendió en el encuentro donde analizaron la situación económica-social del país, con foco en la inflación y la inseguridad, y avanzaron en el diseño de un plan con ejes en la educación, el trabajo y el desarrollo. Lejos de la expectativa que algunos sectores radicales aún albergan y que proyectaban en una posible vuelta del neurocirujano a la disputa provincial.

“Él sigue con su proyecto presidencial y ni siquiera se habló de otra posibilidad. Facundo es el único candidato que está planteando una agenda de desarrollo y tenemos la necesidad de salir a contarlo”, dijo a este medio el intendente de Balcarce, Esteban Reino.

La posibilidad de que Manes regrese a disputar el voto de los bonaerenses, esta vez como candidato a gobernador, podría servir para ordenar la radicalismo que hoy cuenta con, al menos tres precandidatos que buscan ocupar el casillero más alto de la boleta bonaerenses: el diputado nacional Maximiliano Abad, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, y el diputado nacional Martín Tetaz. Sin embargo, el plan del diputado parece ser otro y, de hecho, conserva a Abad como su ladero más firme en el armado provincial. “Dialogando, escuchando a los vecinos, elaborando propuestas de trabajo, con el horizonte puesto en un cambio verdadero y profundo, tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires”, dijo el titular de la UCR bonaerense que también se sumó al cónclave en el mediodía del martes.

Mientras el PRO y el radicalismo no definen todavía cómo resolverán sus cuitas internas de cara a las elecciones geneerales de octubre, el mensaje con el que Macri oficializó su corrimiento del mapa electoral 2023 dejó desnudó la otra gran preocupación de la coalición opositora, el tironeo entre las posibilidades y los límites de avanzar en un armado amplio para enfrentar al oficialismo. Tanto en el país como en la provincia. 

En esa apuesta de ampliar el espacio, uno de los principales objetivos del PRO es el diputado de Avanza Libertad, José Luis Espert, que ya asume públicamente que se encuentra en tratativas para confluir en un espacio político que signique “un hecho histórico para el liberalismo” en la Argentina.

Autoprocalamado precandidato a gobernador bonaerense, el economista dijo a Radio Continental que trabaja en un espacio que podría llamarse "Juntos por la Libertad y el Cambio" y definir las listas en "una mega PASO opositora al kirchnerismo". "Estamos viendo la posibilidad de que el liberalismo forme parte de una nueva alianza o un nuevo espacio opositor al kirchnerismo para que no solo sea derrotado, sino para que además no vuelva nunca más", dijo el diputado que anticipó que la semana próxima se reunirá el titular del radicalismo bonaerense para avanzar en las negociaciones en esa dirección.

En el marco de todo ese armado que cruza elementos provinciales y nacionales, Federico Storani retomó sus críticas contra los discursos macristas que cuestionan las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y anticipó que en ensanchamiento de la base electoral de Juntos por el Cambio no puede realizarse “a cualquier costo”.

 

“Dentro del radicalismo estamos quienes planteamos que debemos intentar recuperar la identidad”, aseguró el ex ministro del Interior de la Nación. “La crisis requiere la ampliación de una base de sustentación, pero hay que buscar la ampliación hacia los sectores que tengan más afinidad en ideología, y Macri procura ampliar, pero hacia sectores incompatibles con nuestra forma de pensar”, señaló en una entrevista con la AM750.