Rosario se sumó a la programación de Bienalsur
En el mapa artístico del mundo

El sábado pasado se inauguró, sucesivamente en el Museo de la Memoria y en el Centro Cultural Parque de España de Rosario, uno de los capítulos locales de la primera Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América del Sur, Bienalsur, que entre septiembre y diciembre unirá a 36 ciudades de 17 países a través del arte. Un acuerdo de cooperación entre la Secretaría de Cultura municipal y la Universidad Nacional de Tres de Febrero (impulsora del proyecto), con Fernando Farina como curador, permitió que esta ciudad integre una vasta red de intercambio que irá movilizando a cientos de artistas, curadores e instituciones, transformando el espacio público a través de intervenciones situadas.

El Museo de la Memoria se convirtió este año en un palimpsesto que ya interpelaba al espacio público en nombre de dos desaparecidos en democracia, gracias a dos intervenciones que forman parte del ciclo Presente Continuo curado por Hernán Camoletto. A la obra López de Lucas Di Pasquale y al reclamo por Santiago Maldonado se sumaron el sábado dos intervenciones más, creadas por la reconocidísima artista brasileña Regina Silveira. Touch cubre de manos una fachada del histórico edificio, algo que ya despertó polémica en las redes. Y con un subtexto ideológico no del todo afín a la línea institucional, Limiar proyecta lumínicamente en varios idiomas la palabra "luz".

Tras un tiempo en obras, los skaters rosarinos recuperaron al fin su clásica explanada junto al río Paraná, embellecida por 1706, monumental pintura en blanco y negro de Pablo Siquier, los ritmos de cuya geometría parecen acompasar los movimientos de las patinetas. Y quienes salieron en sus lanchas desde el Club Náutico para aprovechar el veranillo del sábado, se encontraron con una botella plástica gigante flotando en el río. No es un espejismo producto del calor sino una obra que integra un proyecto del artista brasilero Eduardo Srur, cuyo título, Pets, alude a un tipo de botella no biodegradable cuyo desecho está destruyendo el medio ambiente global, y a la palabra "mascotas" en inglés, como un llamado a cuidar el agua y la tierra.

Obras de Eduardo Basualdo frente al Galpón de la Juventud y de Marcolina Dipierro en el exterior del CEC completan la línea costera en el espacio público, mientras que una exposición inaugurada el sábado en el CCPE y otra que se abre en el CEC en octubre son los interiores locales de la bienal. La bitácora puede seguirse en http://bienalsur.org/es.

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