Estreno de los largometrajes rosarinos Umbral y Binaria en el marco de un festival
Entre la urgencia y la indignación
A partir del linchamiento de David Moreira y la construcción subalterna del rol femenino, las películas de Perrin y Rímini/Galuppoco inciden en una mirada crítica, reflexiva y autoral. Integran la programación del Festival de Cine Latinoamericano.
Binaria se articula como un film ensayo, con la conciencia puesta en sí misma.Binaria se articula como un film ensayo, con la conciencia puesta en sí misma.Binaria se articula como un film ensayo, con la conciencia puesta en sí misma.Binaria se articula como un film ensayo, con la conciencia puesta en sí misma.Binaria se articula como un film ensayo, con la conciencia puesta en sí misma.
Binaria se articula como un film ensayo, con la conciencia puesta en sí misma. 

La 24ª edición del Festival de Cine Latinoamericano, que organiza Centro Audiovisual Rosario, está en curso, y entre lo mucho que ofrece hay que destacar el estreno de los largometrajes Umbral, de Claudio Perrin (hoy a las 20, Village); y Binaria, de Carolina Rímini y Gustavo Galuppo (miércoles a las 20, Village). Las dos películas vienen precedidas de muestras y festivales. Binaria pudo verse en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, así como en México, durante la Muestra Internacional de Cine con Perspectiva de Género.Umbral, con premios en Rumania, Nueva York y Portugal, parece encaminada a reiterar el trayecto luminoso del anterior film de Perrin, Bronce.

"Los premios ayudan", dice Claudio Perrin a Rosario/12. "La semana que viene participamos en losFestivales de Cine de Pergamino y de Cine Migrante en Buenos Aires. Está bueno cotejar con otros realizadores y conocer otras temáticas". Basada en el linchamiento de David Moreira ‑ocurrido en Rosario el 22 de marzo de 2014‑, Umbral recrea el hecho desde el margen, a partir de la reunión forzada que debe sobrellevar un grupo en una casa, durante la noche posterior al hecho. "Umbral nace de la conmoción que me produjo el hecho de David Moreira y de la conmoción social que a su vez se dio no sólo en nuestra ciudad, sino a partir de las repercusiones con casos similares en otras ciudades, como Buenos Aires y Córdoba. Mi sensación por esos días era muy alarmante, escéptica. Parecía que estábamos cada vez más rodeados de gente que estaba de acuerdo con lo que sucedía. Umbral surge de la necesidad de exorcizar ese tema, con la preocupación puesta en decirle a esa gente: 'esto sos vos, éstas son tus ideas'. Además, tuve la mala fortuna de vivir directamente un caso similar, tratando de poner paños fríos entre más de 200 personas, en donde se habían disparado entre un policía de civil y un muchacho que le quería sacar la moto, en el parque. Casi terminamos linchados Claudia (Schujman) y yo, por tratar de poner un poco de sentido común".

 

Como reflexión desde el cine hacia el cine, Binaria permea de manera intermitente la coyuntura.

 

Puede señalarse que el film de Perrin indaga en la sociedad toda, y lo hace porque interpela a cualquiera de sus espectadores. Al respecto, el trabajo con los intérpretes ‑cuenta el realizador‑ se dedicó a examinar en el costado oscuro del tejido social mismo. "Al terminar el guión me senté con los actores, se los leí, intercambiamos opiniones, pero lo que les planteé fue que trataran de ponerse en el lugar de los personajes, así como yo lo hice durante la escritura. Les pedí que recurrieran a ese lado oscuro y lo dejaran salir, fluir. Me parece que lo entendieron bien y a consideración de lo que demostraron en el rodaje, está claro que lo lograron", explica Perrin sobre el trabajo realizado por Claudia Schujman, Miguel Bosco, Gustavo Guirado, Bárbara Peters y Tito Gómez.

Umbral es una película hacia adentro, encerrada. De afuera vienen informaciones sesgadas, en forma de sonidos y diálogos entrecortados. Sobre este aspecto, el director comenta que "en cuanto a la estructura general, me gustaba la idea de que los personajes se escondieran, me pareció bueno porque está dentro de esa actitud de no asumir las consecuencias. Lo que hacen y dicen estos personajes remite a gente conocida, muchas veces a familiares. Hay quienes la han visto y me dijeron 'me parece que te quedaste corto, es muy liviana' (risas). Te loponés a pensar y es así, es tremendo".

 

Umbral se basa en el linchamiento de Moreira en barrio Ascuénaga.

 

Si bien con una poética diferente, hay una premisa que Binaria comparte con Umbral: se trata de películas urgentes. La nueva colaboración del tándem que conforman Carolina Rímini y Gustavo Galuppo puede pensarse como la segunda parte del díptico iniciado con Pequeño diccionario ilustrado de la electricidad (2015). "La relación con Diccionario es muy cercana, Binaria es una especie de secreción del Diccionario, a partir de cosas que estaban dando vueltas y que no habían sido tratadas en profundidad. Al aparecer la construcción de la imagen en relación al rol femenino, entre otros interrogantes, surgió la posibilidad de pensar Binaria", explica Galuppo.

Binaria se articula como un film‑ensayo, con la conciencia puesta en sí misma, en tanto deconstructora y constructora de imágenes y relaciones sígnicas, a partir de la revisión de los conceptos supuestos por el patriarcado y el capitalismo. De esta manera, el film de Rímini/Galuppose vale de múltiples registros: amateurs, militares, publicitarios y cinematográficos. "Es interesante ver esta relaciónen tanto interrogante, porque hay cosas discutibles, como al poner en juego los registros amateurs, institucionales ‑norteamericanos y argentinos‑, junto al cine deHitchcock. Lo de Hitchcock es central en la película, en cuanto a la apertura de las imágenes, porque es alguien en cuyas películas esto se está pensando", agrega el cineasta.

Así como una reflexión desde el cine hacia el cine, Binaria permea de manera intermitente la coyuntura. En palabras de Galuppo, la película "tiene dentro suyo la indignación que tiene que ver con la misma urgencia con la que fue hecha. Nos propusimos empezar a reflexionar sobre determinada cuestión, pero mientras lo hacíamos el proyecto se relacionó con el Encuentro Nacional de Mujeres de Rosario y con determinadas noticias. Hay una urgencia que le dio otra vitalidad. No es la reflexión distante, que podría asumir una cierta jerarquía, sino que se trata de estar vivenciando lo que sucede en el momento".

 

"Umbral nace de la conmoción que me produjo el hecho de David Moreira y de la conmoción social que generó".

 

Carolina Rímini coincide en que "Binaria se realizó desde la indignación. En este sentido, trabajar con imágenes de archivo es importante para desfamiliarizarnos con lo que tenemos naturalizado, porque no se trata deimágenes neutras, sino de una construcción opresiva que implica subordinación. Esa subordinación está vigente, en todas partes. La representación de la mujer en el cine funciona de una manera descriptiva de la conducta, no sólo reproduce la norma".

En cuanto a aspectos formales, Binaria dialoga con el cine de HarunFarocki y Jean‑LucGodard, mientras exhibe fragmentos leídos u oídos, voces en off, junto a imágenes de raigambre variada, en una yuxtaposición que excede las convenciones habituales. "Se van construyendo distintos sentidos, funciona como una red donde se expanden ciertos significados o preguntas. Ahí es donde es posible la reflexión, y donde esa reflexión puede volver al espectador, a partir de una voz en off que no concuerda exactamente con lo que estás viendo, que no es explicativa, sino que busca otro diálogo", agregaRímini. "El universo audiovisual que habitamos es invasivo, constituye formas de pensar, de desear, y es ahí donde hay que interrogarlo, allí está la posibilidad misma de la emancipación. No se puede salir de él, pero no hay que quedar del todo adentro", completa Galuppo.

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