Derrotó 1-0 a Guillermo Brown en Mendoza y accedió a octavos
Boca avanza en la Copa Argentina
El equipo de los Barros Schelotto dominó el trámite a su antojo, pero careció de contundencia. La ventaja la obtuvo con un penal ejecutado por Benedetto, tras una falta dentro del área que le cometieron a Pérez, la figura del encuentro.
Benedetto festeja su gol, de penal, a los 59 minutos.Benedetto festeja su gol, de penal, a los 59 minutos.Benedetto festeja su gol, de penal, a los 59 minutos.Benedetto festeja su gol, de penal, a los 59 minutos.Benedetto festeja su gol, de penal, a los 59 minutos.
Benedetto festeja su gol, de penal, a los 59 minutos. 
Imagen: Fotobaires

Con un gol de Benedetto, de penal, Boca derrotó anoche en un Malvinas Argentinas de Mendoza colmado,  por 1-0 a Guillermo Brown de Puerto Madryn y avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina, donde lo espera Central, al que reciíen enfrentará el 27 de octubre. 

La primera parte del partido fue prácticamente todo de Boca. Es que el equipo de Guillermo, un mix de titulares y suplentes, se adueñó de la pelota y la movió por todos los sectores de la cancha. Brown aguantó la presión hasta donde pudo pero luego se limitó a defender su territorio, a la espera de algún contraataque milagroso. 

A pesar del claro dominio en todas las líneas, de los constantes desbordes por las bandas de Pavón y Jr. Benítez, Boca tenía problemas para definir. Tuvo un par de intentos pero no terminaba de inquietar al arquero Bilbao, quien respondió bien ante las pocas exigencias: un remate desde afuera de Benedetto y otro un poco más picante de Nándes, cuando el uruguayo buscó romper la modorra del trámite con un lindo disparo de media distancia.

La segunda parte era más de lo mismo. Quizás por eso el Mellizo mandó a la cancha a Gago, en un intento de romper un trámite que se cristalizaba. Dos minutos más tarde, el marcador de abrió pero por obra de Pérez, que fue derribado dentro del área por Bruna. Tello no dudó en cobrar la falta, y Benedetto la cobró un disparo fuerte y arriba sobre el palo izquierdo de Bilbao. En desventaja, Brown se animó a salir de su campo y el partido ganó un poco más de vértigo. Pavón, tras un centro de Benedetto, estuvo cerca del segundo pero su remate se fue desviado. Boca marcaba la diferencia, pero le faltó contundencia como para no sufrir hasta el final.