Las hijas por asado y vino

El juez penal Ernesto Kerman ordenó investigar al padre de tres niñas de 15, 12 y 10 años, respectivamente, acusado de entregar a sus hijas a cambio de alimentos y bebidas alcohólicas, según consta en el expediente judicial. La acusación surgió luego de que el mismo juez condenó a un amigo del padre, a diez años de prisión por el delito de “violación y corrupción sexual”. El condenado había comentado en el juicio que su amigo, el padre de las tres niñas, “entregaba a sus tres hijas, todas menores, para que sus amigos –excepto él– tuvieran sexo con las niñas a cambio de vino y asado”. El hombre condenado se encontraba detenido desde noviembre del 2015, cuando llegó a la escuela de la menor de las niñas –en ese momento, de 8 años– e intentó retirarla del establecimiento. Una docente llamó al padre de la chica y éste confirmó que daba la autorización a su “amigo”. La víctima se resistió y le pidió a las maestras que no la dejen sola con él. “No voy a ir con él porque me hace cochinadas”, le dijo a las docentes. Ese mismo día, quedó preso. Más tarde, en cámara Gessel, la víctima de ocho años detalló que los abusos había empezado hace tres años, en una Navidad que compartieron sus padres con el ahora condenado. Luego de la condena, en el veredicto Kerman pidió investigar al padre de las tres niñas, a la vez que también pidió indagar a la madre de las tres mujeres para determinar si era cómplice del accionar.