Star Wars Blips y Forces of Destiny
Los nichos de las galaxias
La saga espacial sigue desdoblándose, ahora con cortos indie animados de humor físico y de perspectiva de género.

En una pantalla hay androides que chocan entre sí, se persiguen e intercambian rezongos y beep-beeps con estética pop y nada de diálogos. En otra pantalla hay chicas corajudas y rebeldes que repelen el bullying de las tropas imperiales, asisten a Chewbaccas en apuros o detectan explosivos ocultos en naves espaciales ante las miradas impávidas de partenaires masculinos. Son las propuestas que encauzan Star Wars Blips y Forces of Destiny, las dos webseries animadas con las que la saga de La Guerra de las Galaxias amplía su horizonte en términos de subgéneros.

Lejos de la Fuerza y los sables láser, los dos estrenos online 2017 de la factoría Disney/Lucasfilm exploran el formato del corto independiente, descansan (de) la trama principal y se permiten trasladar su universo a otros nichos narrativos. El de Forces of Destiny es el más evidente. En sintonía con la época y con los roles protagónicos femeninos que la saga dispuso para sus últimos dos largometrajes, The Force Awakens y Rogue One, estos mini-spinoffs unitarios de género (y de no más de 2 minutos de duración) se centran en acciones inspiradoras de las mujeres y las hembras alienígenas del canon galáctico.

En sus 17 episodios, las distintas chicas Star Wars toman decisiones valientes, generosas, solidarias; y añaden el encanto de ver cómo se adaptan a la animación personajes que conocíamos de carne y hueso, como la Jyn Erso de Felicity Jones, la Rey de Daisy Ridley (ambas actrices aportan sus voces) o hasta la Leia de la princesa Carrie Fisher.

Más curioso, más arbitrario, acaso más divertido, es el resultado de Star Wars Blips, un ejercicio de humor físico, mudo y casi coreográfico protagonizado por el plantel robótico de la saga, con cameos de wookies, stormtroopers y porgs, esos pingüinitos peludos deliberadamente adorables que, de momento, sólo conocemos por los trailers de The Last Jedi.

Muy cortitas (menos de un minuto), las ocho piezas de Blips bien podrían entenderse como sketches, separadores, humoradas o potenciales ensayos de psicodelia para niños, ya que presentan robots que se torean como Los Tres Chiflados, villanos que ruedan como bolos y aliens cuyos ojos flashean al saltar a la velocidad de la luz. ¿O nunca miraste el hiperespacio de frente?