Como La Plata, Berisso y Ensenada habían decidido marchar al Congreso nacional, el resto de la provincia de Buenos Aires se hizo escuchar durante el paro nacional de este 24 de enero. Mar del Plata y Bahía Blanca fueron los puntos neurálgicos donde hubo masivas manifestaciones contra las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei en materia laboral. Olavarría, Junín, Bolívar, Zárate, Azul, San Nicolás, y Tandil, junto a más de una decena de municipios, alzaron su voz contra el DNU y la ley ómnibus.

Buenos Aires/12 recapituló las voces de los representantes de los miles de trabajadores que se manifestaron en el interior bonaerense y las conclusiones fueron ecuánimes en las cinco secciones que componen el territorio por fuera del conurbano. Convocatorias “históricas”, la visibilización de un “freno” a la política económica de Milei y la necesidad de llevar adelante una medida de estas características porque en sólo cuarenta días de gobierno “todas las medidas son en contra de los trabajadores”.

Uno de las fotos masivas más elocuentes se vio en General Pueyrredón, gobernada por el PRO de la mano de Guillermo Montenegro. Más de ocho cuadras colmadas de gente caminaron desde la intersección de Colón y avenida Independencia en Mar del Plata hasta el monumento homenaje a San Martín. “La gente quiere transformar la bronca en organización, y por eso vemos lo multitudinario de las marchas”, destaca Raúl Calamante, secretario Adjunto de la CTA de los Trabajadores.

Presente en la movilización marplatense, asegura que el paro era necesario para que “el Gobierno Nacional entienda que no puede llevarse puestos años de derechos de los trabajadores”. La ciudad balnearia de cabecera para los argentinos y, puntualmente, de los bonaerenses, se unió al grito de “la Patria no se vende”, detrás de la unidad del movimiento obrero.

Uno de los actores preponderantes fue el sindicato de marítimos que se encuentra envuelto en plena batalla legislativa contra la decisión libertaria de extranjerizar la industria pesquera y que motivó el rechazo de casi todo el arco político. Desde el propio Montenegro, hasta el titular del Comité Provincia, Maximiliano Abad, expresaron sus discrepancias con la ley ómnibus.

Representantes de la CGT, de la CTA de los Trabajadores y de la Autónoma, de los trabajadores de la economía popular, así como muchos turistas de las playas marplatenses, se unieron a la marcha sobre la avenida Independencia. La confluencia de todas las centrales obreras fue moneda corriente en las ciudades del interior bonaerense, tal como se vio reflejada en el plenario y conferencia de prensa que se llevó a cabo el martes en La Plata donde estuvo la plana mayor del sindicalismo provincial.

En Bahía Blanca, cabecera de la sexta sección, la concentración se dio en la sede de la CGT local en Mitre y Rodríguez, y se marchó al Concejo Deliberante, y luego caminó hasta la Plaza Rivadavia. En la ciudad que viene de lamentar la pérdida de muchos vecinos tras el trágico temporal de fin de año y donde Milei se apersonó para notificar que no habría ayuda del Estado Nacional, la convocatoria fue “histórica”.

Paulo Mónaco, Secretario de Relaciones Políticas de la CGT regional bahiense fue claro: “Lo de hoy fue histórico para la ciudad, con más de seis cuadras de trabajadores y representantes de múltiples sectores de la comunidad reclamando por sus derechos”. Narró que Camioneros movilizó por la calle Sarmiento, la UOCRA lo hizo por Moreno, y todos confluyeron en la esquina del Concejo Deliberante local.

Para el dirigente que pertenece a Obras Sanitarias, el gremio liderado por Julio Castro, la ecuación es simple: “Si en estos pocos días tantos trabajadores quedaron bajo la línea de la pobreza, con una canasta básica que en Bahía Blanca está por encima de los 500 mil pesos cuando los sueldos en promedio están debajo de los 300 mil, y cuando todavía falta la compra de útiles para la escuela y la cuota de los colegios en la clase media, no hay otra medida posible”.

Expresiones multitudinarias

“Vimos muchísima más gente que lo habitual, teniendo en cuenta que Tandil es una ciudad gobernada por el mismo intendente radical hace seis mandatos”, describe la jornada Estela Sinopoli, Secretaria General de SUTEBA en la localidad serrana. La convocatoria tandilense tuvo como hecho destacado el abrazo a la sede del Banco Nación en contra del proyecto privatizador de Milei.

Además, hubo un apoyo a los ocho trabajadores de la dependencia tandilense de la Superintendencia de Riesgo del Trabajo que recibieron su telegrama de no renovación de sus contratos. “Ocho de once trabajadores recibieron el aviso, en un claro mensaje de vaciamiento y con el objetivo de cerrar esta oficina”, advierte Sinopoli.

La situación para la representante de los docentes también tiene un mes neurálgico: marzo. “Hoy en Tandil una compañera pagó un guardapolvo 32 mil pesos y lo tuvo que hacer en tres cuotas”, señala como uno de los índices para medir el costo del retorno a la escuela. Pero fue a un ejemplo aún más contundente: “Un lápiz me pidieron 1.500 pesos”.

En otro municipio gobernado por fuerzas ajenas al peronismo donde se vivió una jornada de manifestación fue San Nicolás. En el distrito norteño de la provincia gobernado por el histórico y polifacético Clan Passaglia, a las 13 horas del miércoles la Plaza Mitre concentró a cientos de trabajadores de la UOM, de Camioneros, Luz y Fuerza, Petroquímicos, docentes, así como organizaciones como Barrios de Pie y el feminismo local representado por el espacio Las Mariposas.

Al otro extremo de la provincia, la situación fue muy distinta. Mientras en el norte el intendente nicoleño, Santiago Passaglia, no sólo no se acercó a interactuar con los manifestantes, sino que publicó un video institucional mostrando el pleno funcionamiento de la municipalidad, en Patagones, el punto más sureño de la provincia, Ricardo Marino marchó junto a sus ciudadanos en contra del DNU y la ley ómnibus.

Desde el centro de las Cuatro Plazas, directo por la calle Comodoro Rivadavia, los trabajadores marcharon hasta las puertas de la intendencia donde Marino los recibió y recordó que durante la última campaña “no hablaba de grandes obras, solo decía que teníamos que ganar y luchar para defender nuestros derechos, porque están en riesgo”. Habiendo estado al frente del Sindicato de Comercio local, el actual jefe comunal remarcó que “lamentablemente, por muchos no fuimos escuchados y hoy pagamos las consecuencias".

Por el lado del centro de la provincia, en Bolívar también hubo una clara expresión de parte del movimiento obrero. Luján Berdesegar, al frente de SUTEBA a nivel local, destaca que para la historia del municipio es un “montón poder hablar de más de 500 personas”. Desde el mediodía, al igual que en Tandil, se abrazó la sede local del Banco Nación, se entonaron las estrofas del himno nacional, “y luego fuimos por la calle hacia el centro cívico y entregamos a cada bloque del Concejo Deliberante una nota con la firma de todos los movimientos y sindicatos” llamando a la “solidaridad” con los trabajadores.

Los vecinos de Tandil también se movilizaron contra las políticas libertarias. 

Los que acompañan y los que ponen palos en la rueda

Si bien la capital bonaerense no cuadra como una localidad del interior, movilizar hacia la Ciudad de Buenos Aires precisa una fuerte logística. Para ello, y según reportaron quienes estuvieron en la estación de trenes de La Plata en horas de la mañana, cuatro servicios partieron colmados hacia la marcha. Entre los pasajeros estuvo el intendente Julio Alak junto a su gabinete, lo que le permitió, entre otras cuestiones, eludir los retenes que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, orquestó alrededor de CABA.

No todos los funcionarios tomaron la misma actitud, y más bien las actitudes fueron inversas. En Junín, cabecera de la cuarte sección y comandada por Pablo Petrecca del PRO, dirigentes sindicales le contaron a este medio que el gobierno local lanzó comunicados a favor de Milei y fomentaron la baja adhesión al paro.

“A la mañana estuvimos recorriendo las empresas porque los comerciantes parece que viven en Suiza: están todos muertos de hambre, nos piden una mano por el aumento de las tasas municipales del municipio, pero después ponen trabas para que los trabajadores movilicen”, advierte Miguel Gauna, representante de los camioneros juninenses.

De todas maneras, hubo una importante concentración en la Plaza 25 de Mayo, y desde allí se caminó hasta la Fuente del Milenio, y desde allí se retornó por la calle Saenz Peña hasta la plaza. “Todo se pudo solucionar porque nos respetan”, indica Gauna, aunque remarca que para todos los gremios no fue igual lograr la adhesión.

Otros distritos que tuvieron sus manifestaciones por la tarde fueron los que componen la cuna ganadera provincial. Olavarría y Azul, ambas recuperadas por el peronismo en las últimas elecciones, se expresaron luego de las 19 horas.

En la localidad gobernada por Maximiliano Wesner, la cita se dio en la Plaza Coronel Olavarría, en la intersección de las calles San Martín y Rivadavia. “Adhirieron todos los gremios y las organizaciones sociales, más el Partido Justicialista local en concordancia con el PJ bonaerense y el gobernador, así como todo Unión por la Patria”, señala Guillermo Santellan, concejal de UxP, quien considera que hubo alrededor de mil olavarrienses. 

 

En tierras azuleñas, la Plaza San Martín fue el punto de encuentro frente la Municipalidad comandada por Nelson Sombra. La CGT marchó desde su sede sobre la calle Necochea y alcanzó una convocatoria histórica para ciudad con más de 2 mil personas. 

Al igual que en otros municipios, se hizo un abrazo simbólico al Banco Nación. “En referencia a la independencia económica, se pasó por el monumento a las Islas Malvinas en relación a la soberanía política y cerró en la plaza con un documento alusivo a la justicia social”, explicaron.

A la marcha se sumaron militantes de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Azul, y el Ateneo Barrial de Formación Política y Ciudadana Alcira Argumedo. 

La tarde también fue el marco elegido para las convocatorias en Zárate, particularmente en la Plaza Mitre. La localidad de la segunda sección está viviendo las concesecuencias del mileísmo. La planta de Toyota local se vio obligada a suspender su producción por falta de piezas. 

San Pedro, Villa Gesell, Necochea, Ramallo, Lincoln y Chivilcoy, fueron otros de los 135 municipios de la provincia donde las centrales sindicales se aglutinaron para manifestarse contra el Gobierno Nacional.