Huracán, que hizo las veces de local en el estadio Diego Armando Maradona, perdió el invicto este martes al caer 2-1 ante Talleres de Córdoba, en la continuidad de la segunda fecha de la Copa de la Liga. 

Federico Girotti y Marcos Portillo anotaron para el conjunto conducido por Walter Ribonetto, que venía de caer como local en su presentación ante Gimnasia La Plata; Walter Mazzantti había igualado transitoriamente.

Aun bajo un calor infame, se jugó un verdadero partidazo en La Paternal. De entrada Huracán quiso imponerle condiciones a su rival cordobés. Pero el conjunto de Facundo Sava lucía desarticulado en su última línea, por lo que el lateral Benavídez no tuvo inconvenientes en llegar hasta el fondo y enviar un centro que Girotti, sin marca, aprovechó para pegarle como venía y señalar la apertura.

El local no sólo sintió el golpe sino, también, el rigor de su contrincante, que pese a estar en ventaja no dejó de presionar y atacar con intensidad, con la idea de liquidar el pleito de antemano. Así se fueron sucediendo otras oportunidades de Girotti, un goleador voraz que aparecía con poca o nula marca por parte de la floja defensa de Huracán. Y Galíndez debía esforzarse para impedir que Talleres engruese la cuenta.

Con el colombiano Roa muy desdibujado, al Globo le costaba llegar en ofensiva. No obstante, poco después Alarcón estrelló un disparo en travesaño. Para entonces, Mazzantti no daba más por el dolor que acusaba en una rodilla y pedía el cambio, mientras Sava le pedía a Rodrigo Cabral que vaya precalentando.

Lo cierto fue que cuando menos lo merecía, Huracán pudo igualarlo con una jugada rápida por izquierda que cayó en los pies de Alarcón, éste habilitó de manera magistral al propio Mazzantti, quien de golpe pareció sacar fuerzas y, curiosamente solo frente al arco, terminó fusilando a Herrera.

Aunque la alegría del Globo se desinfló apenas tres minutos más tarde, cuando tras un saque lateral para la T desde la derecha, el balón fue jugado hacia atrás por Portilla para que lo tome Portillo, quien tras desairar a un hombre quemero casi en la puerta del área sacó un remate espectacular que se introdujo en un ángulo e hizo estéril esfuerzo de Galíndez.


Los ingresos de Garate y Cabral en el complemento le dieron otra impronta al ataque de Huracán, que aun así seguía padeciendo en el fondo, al tiempo que Girotti se relamía con el segundo de su cosecha.

Talleres bajó la intensidad de juego en relación con la primera etapa y por esa razón Huracán amenazaba con volver empatar el trámite, sobre todo con el empuje de Pussetto y la buena pegada de Alarcón. Pero la T aguantó bien y se quedó con los tres puntos.