La concejala Gigliani cuestionó la concesión del ex bar Munich
"Se avala un antecedente peligroso"
El municipio autorizó la realización de seis eventos bailables por mes. El canon se empieza a pagar a los cuatro años.
Gigliani reveló que el pago del alquiler al momento de la licitación era de 10.000 pesos.Gigliani reveló que el pago del alquiler al momento de la licitación era de 10.000 pesos.Gigliani reveló que el pago del alquiler al momento de la licitación era de 10.000 pesos.Gigliani reveló que el pago del alquiler al momento de la licitación era de 10.000 pesos.Gigliani reveló que el pago del alquiler al momento de la licitación era de 10.000 pesos.
Gigliani reveló que el pago del alquiler al momento de la licitación era de 10.000 pesos. 
Imagen: Sebastián Granata

Con la presentación de dos proyectos, la concejala Fernanda Gigliani (IP) cuestionó la licitación de la concesión para explotar el ex bar Munich en el parque Urquiza. La edila le pidió al Ejecutivo que se abstenga de autorizar la realización de seis eventos bailables por mes, a partir de la aplicación del artículo 36 de la ordenanza 7218 de Espectáculos Públicos, que transforma en permanentes autorizaciones que solo pueden tener carácter de eventuales. "Están avalando un antecedente peligroso y burlando el derecho que le asiste a los vecinos del registro de oposición, alguien se tiene que hacer cargo", denunció Gigliani. "Si el municipio claudica el interés general a favor de uno particular, otorgándole por fuera de la normativa la realización de estos eventos, se estaría incurriendo en un delito penal". agregó. Además, la concejala solicitó que la Municipalidad remita al Concejo la copia del acta que suscribió con el concesionario, Cuatromasuno SRL, en diciembre del 2012, donde se determina que el canon comprometido comenzará a abonarse luego de transcurridos cuatro años desde la habilitación comercial.

La historia de la concesión del ex bar-restaurante Munich, ubicado en Libertad y Necochea, comienza con el llamado a licitación en noviembre de 2011. Un mes después estaba prevista la apertura de sobres. Una semana antes, se prorrogó el llamado y se estableció como último plazo el 22 de diciembre. Al día siguiente de la prórroga, la Municipalidad dictó una circular "aclaratoria" sin consulta, en la que se incluyó entre los rubros a explotar el de salón de eventos, un rubro que según la concejala Gigliani "no existe" dentro de la nomenclatura municipal.

La única oferta fue la de Cuatromasuno, una sociedad que gerencia los bares Queens, que se adjudicó la licitación en junio de 2012. El contrato de concesión de obra pública por 10 años, con una opción de prórroga por dos años, se firmó en junio de 2013, estableciéndose que el canon se empiece a pagar a los 48 meses desde la habilitación comercial. El plazo para la ejecución de la obra venció el 6 de febrero de 2014, y luego de dos prórrogas consecutivas de 120 días cada una, se extendió hasta el 6 de octubre de ese año. Al 18 de septiembre de 2015 no existía ningún pedido de ampliación de obra.

A partir de informaciones periodísticas, varios vecinos se presentaron al Concejo preocupados porque la intención del concesionario era el de poner en funcionamiento un salón de fiesta con actividad bailable. Un año más tarde, finalizaron las obras pero la apertura quedó trabada.

Ante el vencimiento de los plazos para otorgar la habilitación, el municipio intimó al concesionario para que el local comience a funcionar si no la concesión caducaría a mitad de este mes. En ese marco, el secretario de Gobierno, Gustavo Leone, manifestó la semana pasada que el Ejecutivo iba a autorizar la realización de seis eventos bailables por mes, basado en el artículo 36 de la ordenanza 7218.

"Ya es poco transparente modificar un pliego con una circular aclaratoria incorporando un rubro inventado. Pero lo grave es que Leone manifiesta que los va a autorizar aplicando ese artículo por el cual el municipio otorga permisos circunstanciales", consideró Gigliani. "Ahora los empresarios amenazan con ir a la Justicia porque quieren que se interprete a su favor el tema del salón de eventos para hacer actividad bailable, quién se hará cargo de este reclamo de interpretación. Acá no hay lagunas, si éste es un salón que quiere hacer fiestas, está la ordenanza 7218 que plantea el registro de oposición", agregó.

Otro cuestionamiento de la concejala está relacionado con el pago del canon que al momento de la licitación era de 10.000 pesos mensuales, unos 33 mil pesos actualizado. Más allá de que resulta bajísimo, la concejala cuestionó que en el contrato de concesión entre la municipalidad y Cuatromasuno, en virtud de lo que acordaron en un acta firmada el 30 de noviembre del 2012, el canon comenzará a abonarse luego de transcurridos 48 meses desde la habilitación comercial.

"No sabemos cuál fue la motivación del municipio para decirles que durante cuatro años no paguen canon, por eso les pedimos que manden el acta", dijo Gigliani. "Estos tiempos de crisis generan oportunidades para volver a poner en el debate que las concesiones pasen por el Concejo Municipal porque van a generar mayor transparencia en todos estos procesos", concluyó.