El exjefe de Gabinete de Alberto Fernández, Agustín Rossi, se refirió a la aprobación de la Ley Bases y aseguró que si bien “muchas veces es importante el resultado de un debate”, en este caso cree que también es muy relevante “haber dado pelea”. Además, pidió dar la discusión pensando cómo será la Argentina posterior al gobierno de Javier Milei.

Por la 750, el dirigente peronista señaló que la verdadera derrota hubiese estado en “quedarse de brazos cruzados”. Sin embargo, dijo, esto no fue lo que pasó: “En la calle y en el palacio dimos pelea durante estos seis meses. Nadie se puede sentir derrotado”.

Por eso, con este envión, sostuvo que se debe pensar en el futuro: “Hay que seguir la lucha y seguir construyendo sabiendo que tenemos una disputa que es difícil. Pero el peronismo ya pasó por otras instancias mucho más difíciles que estas”.

Tras pasar por el exilio de Perón, la proscripción y la cruenta dictadura militar de 1976, dijo: “Pudimos superar eso. Seguramente que eso también va a ser un desafío nuevo, distinto. Y lo vamos a tener que superar. Hay que animarse a pensar la Argentina post-Milei”.

“Porque la Argentina que nos va a dejar Milei va a ser una Argentina hegemonizada por un escenario de catástrofe socioeconómica. Una Argentina con hambre, con indigencia, con pobreza, con desocupación, con recesión, con inflación y con entrega de nuestros recursos naturales”, enumeró.

Por eso, dijo que “a esa Argentina el peronismo tiene que ofrecerle su mirada revolucionaria”. Y si antes Evita fue quien dijo que 'el peronismo será revolucionario o no será nada', Rossi afirmó que el “peronismo volverá revolucionario o no volverá”.

“Si seguimos creyendo que la resolución es seduciendo al capital, vamos a ir por un camino equivocado. Argentina va a necesitar en ese escenario de catástrofe, soluciones disruptivas y trascendentes”, finalizó.