Medios y comunicación
Radios universitarias y Reforma de 1918
Daniela Morán y Marcos Muñoz sostienen que la experiencia radiofónica universitaria cumple la profecía democratizadora de la reforma y su vínculo con lo social y se preguntan si es posible defender la libertad de expresión recortando brutalmente el presupuesto a las universidades.

Estamos a casi un siglo de la Reforma de 1918. Los pensadores reformistas querían lograr la autonomía del gobierno, extender el sistema electoral y republicano a la propia estructura universitaria, lograr un co-gobierno entre los diferentes claustros. Encontrarse en el centro del debate hizo que la Universidad saliera por primera vez “a la calle”. 

Julio Antonio Mella, señaló que “no es todo conquista de derechos de los estudiantes. Existen deberes que se contraen (…) Debe hacerse que la universidad sirva grandemente a la sociedad”. Nace entonces entre los reformistas de aquella época la posibilidad de extensión.  

En 1920 unos locos de la azotea creaban una herramienta que permitía reproducir la voz a largo alcance: la radio. La radio nacía y enseguida se consolidaba como medio privado con fin de lucro. Bajo ese impulso, pocos años tardó en concentrarse bajo monopolios de cadenas comerciales.

La U. N.  La Plata en 1924 - a través de Nazar Anchorena - unificó las ideas que traía la época creando la primera radio universitaria del mundo: Radio Universidad de La Plata. Radio Universidad, primera iniciativa nacional de medio público, y nace con otro espíritu: “A la U. de La Plata le corresponde la iniciativa de haber empleado una estación radiotelefónica para fines de divulgación científica, o sea, como elemento de extensión universitaria (…) al par que desarrolla una obra completa de difusión cultural, sirve para vincular más aún la Universidad con el medio social en que actúa, devolviendo con ventaja al país el esfuerzo que la Nación realiza para sostenerla”.

La experiencia radiofónica universitaria cumple la profecía democratizadora de la reforma y su vínculo con lo social. Borra las barreras que limitan los alcances de la academia a un círculo cerrado de letrados y se posiciona como alternativa a lo hegemónico y comercial consolidándose como medio público. Amplía los debates existentes con la voz de los especialistas e investigadores, no compite con la masividad sino que adquiere, como cada uno de los proyectos universitarios, su identidad en el contexto territorial y político en que está inmersa.

Año 2017, estamos aislados en un mundo de corporaciones. Internet tiene dueño pero ¿acaso le pertenecemos? Nuestras sociedades se refugian en la sobresaturación de contenidos de entretenimientos y en los falsos reflejos de algo que no son. Hay quienes tratan de tallarnos con informaciones imprecisas y confusas. Son poderosos, operan desde las tinieblas de la concentración y ocupan grandes extensiones de campos digitales. Esas informaciones y emociones tienen en común algo: la apariencia de verdad.   

En este contexto encontramos a las radios universitarias, en un mapa de medios sumamente complejo y cruzado de intereses. ¿Para qué están las radios universitarias? ¿En qué situación se encuentran las sesenta y dos radios universitarias en Argentina? ¿Es posible defender la libertad de expresión recortando brutalmente el presupuesto a las universidades?

El sistema universitario ha crecido exponencialmente en los últimos años hasta el 2015. Lo mismo sucedió con el sistema de medios luego de lo que fue la sanción de la LSCA en el 2009. Como bien señala Gabriel Morini - actual director de Radio Universidad -: “al calor de la LSCA se la reconoce por primera vez como pública y desde ahí crece exponencialmente el sistema de radios y medios universitarios. Había 30 radios universitarias en el año 2009, hoy hay 62 a lo largo y a lo ancho de la república Argentina”. Las radios universitarias consolidaron la Asociación de Radios Universitarias de Argentina (Aruna) y participaron junto a la Coalición por una Radiodifusión Democrática en el diseño de esa ley y en la búsqueda del derecho a la comunicación en nuestro país. Actualmente la LSCA queda como una paradoja de la historia política de Argentina. 

Este es otro gobierno nacional, ¿pero somos la misma sociedad? Las corporaciones mediáticas atentan sistemáticamente contra la pluralidad de voces. 

Podemos decir que el espíritu reformista del 18 construyó lazos sociales que hoy se encuentran resistiendo. Así también lo están haciendo los medios universitarios, convirtiéndose en proyectos claves para acompañar los reclamos y profundizar los debates de nuestra sociedad cada vez más polarizada. A diferencia de otras épocas, hoy adquieren mayor protagonismo dentro de la cancha para dar voz a quien no la encuentra en el actual juego político y mediático, en la disputa de los sentidos de cada uno de los territorios dónde se escuchen. 

* Productora informativa FM La Uni, Radio UNG  Sarmiento.

** Licenciado en Comunicación Social. Secretario de Extensión de la Fa.Hu. UN Comahue. [email protected]