En el blues “Lunes otra vez”, Sui Generis sentencia sobre el final de la canción que el primer día laboral de la semana es “triste y gris de soledad”. Por más vueltas que se le haya dado, desde que salió ese tema, hace medio siglo, la imagen sigue siendo la misma. Especialmente en invierno. Sin embargo, los lunes 15, 22 y 29 de julio, en Bebop Club (Uriarte 1658), a partir de las 22, puede que ese imaginario cambie un poco en Buenos Aires. Incluso, a pesar de la ola polar que ataca a la ciudad. Y es que el proyecto Los Instrumentales de Charly tiene un plan atractivo: poner el foco en la mitología musical de Charly García, aunque interpretando una selección de sus “melodías más fantasiosas y cinematográficas”. Algo que sin duda caldeará la melomanía de los seguidores del músico argentino.

La propuesta básicamente invita a revisitar el semblante instrumental de García por encima del cancionero. Los disparadores, por ejemplo, serán sus bandas de sonido, la ópera rock La hija de lágrima y aquellos pasajes épicos que legó con sus legendarios grupos. La curaduría musical, que variará en cada fecha, se encuentra a cargo de una troupe de músicos sublimes y expertos en el asunto. Comenzando por Fernando Kabusacki, uno de los mayores científicos argentinos de la guitarra eléctrica, quien tendrá como cómplices a otros dos ilustrados en la obra de García: el baterista Fernando Samalea, y el pianista y tecladista Matías Mango. Completan el laboratorio sonoro Bruno Malinverni en los teclados, Ramiro Cáceres en el bajo y Uma Kabusacki en la voz.

Esta vivisección cuenta además con la bendición del propio García. “La idea surgió de una charla con él, en la que hablamos sobre sus músicas instrumentales. Así arrancó este proyecto”, explica Fernando Kabusacki. “Yo le decía que había que hacer esos temas en vivo. Como no está tocando en este momento, le conté que nosotros lo vamos a ir haciendo. Es un sueño para mí que algún día podamos hacerlo junto a él. De hecho, se lo voy a proponer. Pero el plan, por ahora, es tocar estas músicas aunque Charly no esté en el escenario con nosotros”. Y añade: “Con Matías y con Samalea dijimos que era hermoso tocar esa música que tanto apreciábamos, y que tan pocas veces fue interpretada en vivo. Charly es Mozart, Beethoven, Satie y también Debussy”.

El estreno de Los Instrumentales de Charly fue en junio pasado, en la misma sala en la que se consumará este ciclo. No obstante, desde esa charla con García hasta el día del estreno del proyecto no pasó mucho tiempo. Sucede que Kabusacki y Samalea participaron en la grabación de La lógica del escorpión, el inminente álbum solista del ex Seru Giran. A raíz de eso, el grupo se fue articulando paulatinamente. “Matías es una de las personas que mejor puede tocar los teclados y la música de Charly en el país”, describe el violero. “Bruno se aprendió los sonidos originales de los teclados de los discos, y Rama es un bajista muy joven y virtuoso. Hay que serlo para tocar las partes de Pedro Aznar o de La Máquina de Hacer Pájaros. No sólo estamos tocando mucho sino que también estudiamos un montón”.

La primera pieza instrumental de la autoría de García grabada, de la que se tenga conocimiento, apareció en 1972 en Vida: álbum debut de Sui Generis. Ese folk de un minuto, bien próximo a la propuesta de artistas de la época como los ingleses Fairport Convention, se titula “Posludio”, y cierra el repertorio del disco. “Ése lo tenemos preparado”, adelanta Kabusacki, quien se cuida de espoilear el contenido de la performance. “También haremos temas increíbles de La Máquina de Hacer Pájaros, como ‘Bubulina’ y ‘Obertura 777’. No soy (Gustavo) Bazterrica, pero lo toco como puedo. Sin dejar de ser nosotros, tratamos de respetar la manera en que fueron creadas las versiones originales. Hay músicas de Pubis angelical y muchas otras cuyo cuerpo es principalmente instrumental. La idea es enfocarse en eso”.

Dos años después de que el director Raúl Latorre le encargara la música para la película basada en la novela homónima de Manuel Puig, Antonio Gasalla le pidió lo mismo a García para su obra teatral Terapia intensiva. El resultado quedó registrado en un maxisimple de 15 minutos (tan raro como fabuloso), de cuya publicación se cumplen 40 años en 2024 y que contiene varios ejercicios musicales que sirvieron para darle forma a otras canciones. Tal es el caso del tema “Terapia intensiva”, del que se desprende un fragmento desarrollado más ampliamente en “Zocacola” (incluido en el álbum Cómo conseguir chicas). “‘Alicia va a la disco’ es otro motivo musical”, subraya el artista rosarino acerca de ese trabajo. “Esto lo hablamos con Charly y siempre le decíamos que esa música estaba muy buena. No es que la rescatemos porque esté perdida, pero sí es insistir con ese aspecto suyo”.

De los proyectos en los que se involucró el músico, arreglista, compositor y productor, destaca la National Film Chamber Orchestra, con el que musicaliza en tiempo real películas del cine mudo (en sociedad con Matías Mango). Por eso es imposible desasociar esa lectura cinematográfica de la música de Los Instrumentales de Charly. “De hecho, Charly vino varias veces al Malba a tocar con nosotros películas como El fantasma de la ópera”, reconoce quien en mayo pasado sacó su nuevo álbum, Kabusacki & Matsuura / Electric Duo (junto a su par nipón Shinkuro Matsuura). “Samalea, Matías y yo coincidimos en esto también: en el amor de Charly por la música y por el cine (La hija de la lágrima se inspiró en los films Los sueños de Akira Kurosawa, 2001: Odisea del espacio y Chitty Chitty Bang Bang)”.

-¿Cuánto hace que conocés a Charly?

-Desde los 2000, cuando era guitarrista de la banda de María Gabriela (Epumer). A veces tocaba con nosotros y compartíamos mucha música. Tras la muerte de ella, mantuvimos el contacto. Tenemos muy buena química. Sé que me quiere mucho y yo lo quiero a él. Y nos respetamos mutuamente, lo que es muy lindo en una relación musical. No fui formalmente parte de su banda. Cuando estaban los chilenos, iba cada vez que podía. En ese sentido, fui más freelance. También grabamos juntos en el disco Kill Gil. Y Charly participa en mis discos como invitado”.

Aparte de haber grabado hace dos semanas en Londres con Phil Manzanera, ex Roxy Music y tótem del rock, otra alegría que embarga a Kabusacki en este momento es el lanzamiento de La lógica del escorpión. “Sale en cualquier momento”, advierte. “Es un disco realmente maravilloso. Me llamaron para hacer un tema y terminé grabando en once. Compartir con Charly es hermoso y lo mejor es que se aprende mucho. En su rol de productor, me guió todo el tiempo, lo que potenció Matías Schenider (ingeniero de sonido del álbum). Cada disco suyo suena como algo nuevo y este no es la excepción. Tiene todo lo obligado que necesita un disco de rock y su elemento de búsqueda es maravilloso porque siempre mira adelante, con nosotros ahí ayudando. Así es la vanguardia de Charly: nunca trata de sonar como los viejos tiempos”.