Prat Gay criticó con dureza la política contra la inflación
"El mensaje del Banco Central no es claro"
El exministro cuestionó la política de metas de inflación del Banco Central y advirtió que el déficit de cuenta corriente es el más alto de los últimos 10 años. Prat Gay afirmó que el mensaje de ese organismo "no es suficientemente claro" y que esa es una de las causas por las cuales no baja la inflación.
Imagen: Leandro Teysseire

El exministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay se mostró en desacuerdo con la "dureza" que imprime el Banco Central a la política de metas de inflación y advirtió que el déficit de cuenta corriente es el más alto de los últimos 10 años, debido a que equivale a 4 puntos del PBI.

"Creo que el esquema de metas de inflación es un problema cuando se lo pone por delante de los objetivos que busca", dijo exministro al participar de un encuentro organizado por la compañía Portfolio Personal.

"Hay que ser más flexibles", agregó Prat Gay al referirse a la política trazada por el Banco Central para contener la inflación. El exministro opinó que en el gobierno "falta discusión" respecto a la forma en que se lleva adelante la política para mantener bajo raya a la inflación y sugirió que ese análisis deberá darse después de que se instrumenten las reformas.

"El Banco Central está operando como si en el presupuesto no se hubiera corregido las metas fiscales", afirmó y con respecto al déficit de cuenta corriente, Prat Gay dijo que "es el más alto de los últimos 10 años".

"Uno mira el mensaje que manda el Banco Central y no es suficientemente claro", sostuvo Prat Gay y añadió que esa es "una de las razones por las cuales la inflación dejó de bajar". Respecto a las Lebac, dijo que como inversión son "tremendamente atractivas" y que la señal de alerta pasa por "el nivel de stock acumulado hasta la fecha".

Al ser consultado sobre el impuesto a la renta financiera, una de las novedades que incluye el proyecto de reforma impositiva impulsado por el gobierno, Prat Gay sostuvo que "este esquema existe en todos los países del mundo" y que la alícuota prevista es "menos de la mitad de lo que se grava cualquier otra renta".