Se realiza en Plaza de Mayo la XXVI Marcha del Orgullo LGBTIQ
En defensa de los derechos conquistados
Una multitud recorre Avenida de Mayo bajo las consignas: Basta de feminicidios a travestis, transexuales y transgéneros. Basta de violencia institucional. Orgullo para defender los derechos conquistados.
Imagen: web

“Basta de feminicidios a travestis, transexuales y transgéneros. Basta de violencia institucional. Orgullo para defender los derechos conquistados” son las consignas principales de la XXVI Marcha del Orgullo LGBTIQ. Con la Catedral y la Casa Rosada valladas y una fuerte presencia policial, las miles de personas que hoy marchan desde Plaza de Mayo hasta el Congreso de la Nación no podrán disfrutar de la fiesta de cierre que históricamente ha funcionado como broche de oro festivo y político de las marchas del orgullo porteñas.

Este año el ajuste llegó también a esta manifestación que aúna celebración de la diversidad con demandas por la defensa y la ampliación de los derechos de la comunidad: por primera vez en doce años, el Ministerio de Cultura de la Nación, no cedió el escenario, ni la escenografía, ni el sonido para que tenga lugar la fiesta de cierre de la marcha.

Muchas de las organizaciones que integran la Comisión Organizadora de la Marcha -más de 50- no se sorprendieron por este desplante de parte del gobierno nacional, sino que lo consideraron coherente con un modus operandi frente a una comunidad que estos casi dos años se ha visto golpeada por el desguace de políticas públicas, la destrucción de programas de salud, el desmantelamiento del programa de Educación Sexual Integral (ESI), la destrucción de programas de salud y un incremento del hostigamiento policial contra esta parte de la población.

“Yo he estado en todas marchas que hubo en este país, 26 contando ésta, y por primera vez después de más de 12 años estamos sin un escenario en el Congreso. Eso muestra la falta de políticas públicas con respecto a nuestra comunidad.”, le dijo a Página/12 minutos antes de empezar a marchar Cesar Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).

“El problema no es solamente que no nos dan el escenario sino que tampoco han dado los permisos necesarios para que la marcha se lleve adelante y esto implica que no está garantizada la seguridad, no está garantizado que no haya represión”, alertó a Página/12 Claudia Vásquez Haro, presidenta de la Asociación Civil OTRANS. Hace tres semanas se sancionó un protocolo especial para la detención de personas LGTBIQ redactado por el Ministerio de Seguridad. En ese sentido, antes de que comenzará la concentración de la marcha un grupo de organizaciones presentaron ante el juzgado 17 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del juez penal y contravencional Norberto Tavosnaska, un Habeas Corpus preventivo para evitar las detenciones arbitrarias y el abuso policial.

El texto advierte que, en virtud de que se encuentra amenazada la “libertad ambulatoria de mujeres, lesbianas, travestis, jóvenes y en general el colectivo LGTBIQ y disidencias sexuales que participan” en esta manifestación “y considerando los múltiples operativos represivos en manifestaciones masivas” (dos ejemplos de esto fueron la marcha por el día de la mujer el pasado 8 de marzo y la que exigía la aparición con vida de Santiago Maldonado el 1 de septiembre), “la marcha se realizará en un contexto habilitante para la represión y la detención arbitraria”. El recursotambién alerta que el recientemente sancionado Protocolo “habilita amplias facultades discrecionales a las fuerzas de seguridad para llevar a cabo detenciones, allanamientos y requisas sin control judicial y de modo preventivo”.

Finalmente el Habeas Corpus fue admitido por el juez, quien ordenó a la policía, no usar armas de fuego, no usar postas de goma ni gas, y que las detenciones serán ilegales si no cuentan con autorización de juez, fiscal, y Defensoría de turno, que las filmaciones se manden sin editar al juzgado 17. Además nombró veedores de organismos de derechos humanos, entre otras.

César Cigluitti subrayó la importancia de las consignas que giran en torno a la denuncia de los travesticiodios y la violencia institucional: “Los asesinatos a travestis, transexuales y transgéneros se han incrementado este año. Según el informe anual que hace la CHA, en 2017 casi se han duplicado”. Y agregó: “El sentimiento de orgullo es algo que nos ha costado mucho lograr. Estas manifestaciones públicas nos ayudan a reafirmar el orgullo por todas nuestras identidades”. Por su parte, Martín Canevaro, de 100% Diversidad y Derechos sostuvo que “Otro tema de gran preocupación es la faltante de medicamentos contra el VIH, que se registró desde finales de 2016”, en ese sentido expreso que “Con la consigna #NoHayMasTiempo exigimos la urgente sanción de una nueva Ley de VIH y Hepatitis que garantice atención, prevención y participación”.

A las consignas principales también se sumaron otras como el reclamo por verdad y justicia por Santiago Maldonado, el esclarecimiento del travesticidio de Diana Sacayán, la implementación de la ley de cupo laboral trans, la separación de la Iglesia y el Estado, el cese de las violencias contra lesbianas, mujeres bisexuales, el fin de los códigos contravencionales en todo el país, libertad a Milagro Sala, Facundo Jones Huala y demás presos políticos y una alerta contra la reforma laboral que amenaza los derechos de los trabajadores.