1. Ves bajar la cabeza de tu compañerx hacia tu zona genital.

A. Suspirás exageradamente y te cruzás de piernas evadiendo el lenguetazo. 

B. Le agarrás el pelo para tener control de la situación. Te gusta la humedad allá abajo pero tampoco el lago Nahuel Huapi.

C. Empezás a liberar los ratones lentamente en tu marea mental para disfrutar de lo mejor del sexo. 

 

2. Vas a nadar y al guardavida se le marca el bulto.

A. Mirás para otro lado para no incomodarlo.

B. Se te va la mirada en cada brazada y lo tentás a que te pite por pasarte de andarivel.

C. Salís de la pileta como si fueras Pamela Anderson y te pasás la lengua por los labios en señal de “vamos a los vestuarios”.

 

3. Es la primera noche con la chica de tus sueños.

A. Te quedás muertita esperando que haga.

B. Estás nerviosa pero le mostrás tus destrezás con la lenguita.

C. Te corrés la chabomba en el primer movimiento porque tu entrepierna chorrea como una empanada salteña. 

 


RESPUESTAS

Mayoría de A:

El sexo oral no es lo tuyo. Está probada científicamente la relación entre la boca y la vulva así que probá haciendo ommm a ver si te llega más sangre al clítoris.

Mayoría de B:

Te gusta pero tenés miedo de enviciarte. Entregate a las mieles de ser el chupetín de tu pareja de aventuras.

Mayoría de C:

El sexo oral te gusta más que las vacaciones, el dinero y el chocolate. Ya estás lista para dar un profesorado de orgasmos lingüísticos.