El gobierno de Javier Milei vive en modo montaña rusa: renuncias, despidos y nuevos nombres que entran al gabinete como si fuera un casting sin fin. Esta vez, el turno fue de Rodolfo Barra, desplazado de su cargo como Procurador del Tesoro. Quien tiene todos los números es Ricardo Rojas, un jurista que comparte las obsesiones del presidente. El letrado estuvo por Casa Rosada y no se concretó el anuncio porque no saben si ubicarlo en la Procuración o bien, en algún otro espacio del Gabinete. Todo se resolvería en las próximas horas.
Cuando el anuncio de despido de Rodolfo Barra llegó, nadie en Casa Rosada se sorprendió. Es que el exministro de la Corte menemista, llevaba meses sumando méritos para que lo corran: viajes frecuentes a Punta del Este, un dictamen que “traicionó” los intereses del gobierno y hasta errores groseros en los tribunales, como olvidar documentos clave en una causa. La paciencia de Milei, desde Suiza, se agotó, y la lapicera presidencial terminó de firmar su despido.
Barra, de héroe a villano
El inicio de Barra en el gabinete libertario prometía ser brillante: defensor de privatizaciones y arquitecto del desguace estatal en los ’90, parecía un calce perfecto para el modelo Milei. Sin embargo, su gestión fue una acumulación de traspiés según la lógica libertaria. Entre ellos, el "papelón" -según dejan trascender en Casa Rosada- de no poder revertir un fallo judicial contra la reforma laboral que impulsaba el gobierno y su dictamen favorable a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad.
A estos problemas se sumó su “vida doble” en Uruguay: entre 2024 y 2025 viajó más de 20 veces a Punta del Este, donde reside su esposa. Que un funcionario pase más tiempo en la playa que en el país no cayó bien en una gestión que se dice “anticasta”.
Rojas, el nuevo fichaje libertario
Con Barra fuera de juego, el elegido es Ricardo Rojas, un abogado que parece salido directamente del manual económico de Milei. Autor de “La inflación como delito”, Rojas sostiene que la emisión de dinero "es una estafa que debería ser castigada penalmente". Su perfil encaja perfectamente con la visión del presidente, quien no solo lo admira sino que también recomendó su libro en redes sociales, calificándolo como una obra imprescindible para entender la "gran estafa" del Banco Central.
Sin embargo, no todo es tan simple. Rojas llega desde Guatemala, donde ocupaba un cargo académico en la Universidad Francisco Marroquín, y su vida profesional fuera de Argentina genera dudas sobre su compromiso con la gestión. ¿Seguirá los pasos de su predecesor, Rodolfo Barra, conocido por pasar más tiempo en Punta del Este que en Casa Rosada? El fantasma del “funcionario ausente” vuelve a rondar. Por otro lado, no son pocos los que lo ubican al frente de un Ministerio (¿Justicia?) y que la Procuración quede para un discípulo suyo: Santiago Castro Videla.
Con 66 años, Rojas tiene un extenso currículum que incluye su paso como secretario letrado de la Corte Suprema entre 1986 y 1993 y como juez en lo Criminal en Buenos Aires durante más de una década. A lo largo de su carrera, también se destacó en el ámbito académico, con conferencias y clases en países como Chile, Brasil, España, y Estados Unidos, entre otros. Fue en medio de esta agenda internacional que recibió el llamado desde la Casa Rosada para tomar el cargo, poniendo en pausa su labor en Guatemala para sumarse al equipo de Milei.
Un barco con varias bajas
El despido de Barra no es un hecho aislado. En apenas un año de gestión, el gobierno de Milei ya suma 115 bajas en su equipo. Es decir, a un promedio de dos renuncias o despidos por semana. La rotación incluye figuras clave como ministros, secretarios y otros funcionarios, lo que deja al gabinete en un estado de permanente inestabilidad.
La llegada de Ricardo Rojas parece otro intento de Milei para mantener su discurso de “guerra contra la casta”. Un relato que, mientras apunta contra las minorías, desvía la atención de los problemas que afectan a las mayorías. ¿Será este el inicio de una etapa más ordenada o solo otro capítulo en la novela de renuncias y despidos del gabinete libertario? Habrá que esperar para ver si Rojas puede aportar algo más que teorías de libros.
Por ahora, el espectáculo sigue.