Bajo el gobierno de Luis Abinader, se profundiza una política sistemática de persecución contra la población haitiana y dominicana de ascendencia haitiana. Redadas, militarización de hospitales y destrucción de barrios enteros, marcan una ofensiva estatal con raíces históricas en el racismo de las élites dominicanas.
El militarizado y recientemente demolido barrio Matamosquito. Imagen: presidencia.gob.do