Una mujer policía de 21 años que trabaja en el Centro de Monitoreo de la Central de Emergencias 911 fue detenida ayer acusada de filtrar información de las cámaras de videovigilancia a su novio, un gatillero detenido, para que el mismo cometiera diversos delitos. La suboficial Luna María R. fue arrestada en horas de la tarde en la cárcel de Piñero, donde visitaba a su pareja Kevin Alfredo Ramos, con quien tiene un bebé de cinco meses. Desde su puesto policial, creen desde Fiscalía, filtraba datos a su pareja imputada por atacar a tiros un colectivo en septiembre pasado. En paralelo, un hermano de la agente será imputado hoy por haber participado en los disparos contra la casa de Norma Acosta –una mujer que denunció casos de narcotráfico y también fue condenada por ese delito–, hecho que tuvo lugar el 7 de mayo pasado en Larguía al 3400. Fuentes judiciales aclararon que la policía detenida está actualmente en licencia por maternidad.
Seguramente impulsado por la serie de contactos familiares de esta policía, el ministro de Seguridad Pablo Cococcioni ordenó ayer mismo "a la Secretaría de coordinación técnica y administración financiera, al Secretario de seguridad pública y a la Secretaria de asuntos penales para que en el ámbito de sus respectivas atribuciones procedan a diseñar e implementar inspecciones socioambientales en relación a los postulantes a cadetes efectivos nombrados en Comisión y efectivos confirmados tanto de la policía de Santa Fe como del servicio penitenciario". "Dichas inspecciones -agrega el documento oficial- deberán tender a verificar componentes actitudinales que requieran cada uno de los respectivos perfiles funcionales, y a detectar comportamientos y patrones de conducta, así como relaciones sociales, familiares, comerciales o de otro tipo, que puedan afectar negativamente el desempeño de los agentes o la confianza pública en las instituciones de seguridad. Los protocolos de inspección y el orden de prioridades propuesto en cada caso, deberán ser elevados para su aprobación" concluye la directiva del Ministro.
En cuanto al procedimiento en el que se detuvo a la mujer policía fue llevado a cabo por la División de Asuntos Internos por pedido del fiscal Ramiro González Raggio, que tiene a su cargo la investigación por el ataque a tiros contra una unidad de la línea 146 bandera roja . Todo ocurrió el jueves 5 de septiembre pasado, cerca de las 20.15, cuando el colectivero Walter A., de 40 años, manejaba la línea 146 por Grandoli hacia el norte cuando al llegar al cruce con Spiro, en barrio Tablada, vio a una persona en la parada. Al notar que no se trataba de un pasajero, porque no había hecho señas para detener el transporte, el chofer continuó su marcha y segundos después escuchó una serie de disparos contra el colectivo.
Por esa causa hay varios detenidos. Como presunto autor material, Ángel “Soretito” M., un adolescente de 16 años cuya situación depende de la Justicia de Menores de Rosario, quien se cree que disparó por 50 mil pesos. El colectivo, según el legajo, recibió cinco disparos a las 20.13 del 5 de septiembre del año pasado. Al momento del hecho estaba el chofer y cinco pasajeros, que resultaron ilesos.
Para la teoría del caso, el supuesto instigador fue Carlos Jesús “Pelo Duro” Fernández, detenido en la cárcel de Coronda, donde purga condenas por integrar la banda de René “Brujo” Ungaro, por balaceras y narcotráfico. Y los otros partícipes en el ataque fueron Damaris Betania “Pochi” Fernández, Kevin Ramos y Brandon Moreyra.
A Ramos, la Justicia provincial le atribuyó haber sido quien dio la pistola al menor, que es su primo, para que dispare contra la línea 146. De la pericia telefónica realizada a su teléfono surgió que antes de caer preso recibía información sobre el funcionamiento de las cámaras de videovigilancia de parte de su novia, la suboficial Luna R.
Ramos y su primo adolescente cayeron horas después del atentado contra el colectivo en un procedimiento que se hizo en el complejo Fonavi de Sánchez de Thompson al 200 bis, donde la Policía incautó 39 envoltorios de cocaína, un chaleco balístico, cinco celulares y cuatro chips.
Otro dato que dieron investigadores policiales es que Nicolás Hernán R. de 18 años, hermano de la suboficial, será llevado hoy a una audiencia imputativa en el Centro de Justicia Penal, donde el fiscal Pablo Socca lo acusará por haber participado en una balacera contra el domicilio de Norma Acosta el 7 de mayo pasado en Pasaje Larguía al 3400, en barrio Tablada. Por el mismo ataque había sido aprehendido un adolescente de 17 años, que posteriormente fue liberado por la Justicia de Menores.