Entre la urgencia poética y la reflexión sobre el cuerpo, Romina Bozzini García propone un cruce de lenguajes que integra danza, teatro y sonoridad. Con dirección de Yerutí García Arocena, El gesto de lo que respira se estrena este sábado a las 21 en Teatro del Rayo (Salta 2991). “La poesía siempre estuvo en mi vida, y fue durante la pandemia cuando decidí comenzar a tomar clases de escritura, para educarme más formalmente, y de esa manera llegué a la poesía de Claudia Masin”, comenta Romina Bozzini García a Rosario/12.
“Tomé clases con Ivana Romero, una amiga entrañable, a quien adoro, y a través de ella descubrí la poesía de Claudia. La necesidad de leerla me llevó a rastrear todos sus libros, y justo en ese momento, ella había publicado El cuerpo; así que imagínate, ¡estar en plena pandemia con un libro de poemas que se llama El cuerpo! Es decir, no solo me había sentido interpelada por su poesía, sino que también estaba muy atravesada por el momento que estábamos viviendo. Apenas lo leí, sentí que tenía que bailar ese libro. Cada poema me provocaba escenas, imágenes, colores. Además, había estado muy metida en el universo de lo animal y de la naturaleza, investigando con otros autores, algunos más filosóficos; y creo que se dio una coincidencia hermosa. Después, tomé clases con Gabby De Cicco; conectar con Gabby fue maravilloso, es alguien de quien aprendo cotidianamente. Tanto Ivana como Gabby fueron el nexo para acercarme a Claudia, a pedirle la autorización para trabajar con su poesía”, continúa.
-¿Cómo llevaste adelante el trabajo?
-Durante toda la pandemia estuve escribiendo en varios cuadernos, fue un proceso muy enriquecedor; pero al trabajar en soledad, necesité también incorporar gente. El grupo del taller de Gabby me sostuvo muchísimo, hacíamos todo por Zoom, y cuando las condiciones lo permitieron, viajaba a ensayar a Andino con un grupo de amigos. Pero en determinado momento necesité de una dirección, porque había mucho material y yo necesitaba una mirada que pudiera darme una devolución. A Yerutí (García Arocena) siempre la admiré muchísimo; habíamos coincidido en la producción de un ciclo conjunto entre COBAI y Abuelas de Plaza de Mayo, y cuando pensé en quién me gustaría que viera ese material, ella fue la persona que se me vino enseguida a la cabeza.
-Y seguramente te habrá ayudado a seleccionar y decidir para dar forma a la propuesta.
-En todo proceso creativo hay cosas que hay que dejar y soltar en el camino. A este trabajo le decimos performático, porque no es una obra de teatro y tampoco es una obra de danza, sino que hay una entrada y salida permanente de ambas cuestiones, como si uno estuviera leyendo un libro de poemas; pero a la vez hay una historia, que está hilvanada por ese entrar y salir, pensado y articulado con objetos de la naturaleza, teniendo en cuenta que el cuerpo está inmerso en la naturaleza. A eso lo sentí claramente en la pandemia, y hoy creo que se resignifica mucho con los niveles de violencia que estamos transitando; como si no pudiera verse la fragilidad y lo efímero que es el cuerpo y la vida en sí. La naturaleza y los animales vienen a enseñarnos eso, si los observamos con atención; la misma atención que genera la poesía. Para escribir poesía hay que estar en una contemplación sensible, y el trabajo que hicimos con Yerutí fue intentar llevar este acontecimiento artístico a ese estado de contemplación.
-De una manera cercana a la poesía misma de Masin.
-De eso habla su poesía, de esa fragilidad y potencia que tenemos como seres humanos cuando nos conectamos con el entorno, con lo que está pasando. Siento que la obra tiene muchas capas, porque los poemas de El cuerpo fueron escritos a partir de películas. Siempre decimos que Claudia vio algunas películas y escribió esos poemas; yo leí esos poemas y construí algunas escenas; y después se incorporó Yeru en la dirección y juntas armamos una obra. Hay una capa sobre otra capa, una circularidad, que tiene que ver con el ciclo vital, donde hay un final y hay un comienzo, donde todo va cambiando y está en movimiento. Asumir eso y esa fragilidad, implica el compromiso de cuidar al otro y de cuidarnos. Y creo que en estos tiempos esta obra viene a hablar mucho de esto.
El gesto de lo que respira acaba de obtener el subsidio de Escena Santafesina para Producción de Obra, otorgado por el Ministerio de Cultura. La obra cuenta con dirección de Yerutí García Arocena, a partir de la idea original e interpretación de Romina Bozzini García, sobre poemas de Claudia Masin; Vestuario de EstudioQUIER; Diseño Lumínico de Yerutí García Arocena, Romina Bozzini García, Ariel Gauna Rojas; Asesoría técnica de Nacho Farías; Diseño sonoro de Juani Favre; Diseño gráfico y Colaboración artística de Ariel Gauna Rojas, Cecilia Colacrai; Producción de Julia Tarditti.