Opinión
Es la raza, estúpido
La reinstalación del “Día de la Raza” por parte del gobierno Milei no es una provocación aislada sino la expresión más cruda de un país construido sobre jerarquías raciales. Entre la negación reaccionaria y la corrección política progresista, la historia sigue siendo narrada desde la blanquitud. Porque en la Argentina, lo blanco sigue siendo el límite estructural del poder político.
















