Policías impiden en la Superintendencia de Seguros el ingreso de cesanteados
Más despidos en el Estado
Tras comunicar la cesantía de empleados que tenían entre 12 y 22 años de trabajo, el Gobierno montó un operativo con efectivos policiales y dos carros de asalto. El desempeño de la mayoría de los despedidos había sido calificado como “excelente” en la última evaluación de personal.  Los trabajadores convocaron a un paro y ruidazo.

La Superintendencia de Seguros no fue ajena a la postal instalada en los organismos públicos desde el mes de diciembre, con policías custodiando las entradas e informando los despidos. Esta mañana, efectivos de la Policía Federal, con dos carros de asalto, se instalaron en la puerta del edificio ubicado en la avenida Presidente Roca al 700 para impedir el ingreso de los cesanteados. Los despidos fueron comunicados ayer y alcanzaron a trabajadores con 22 años de antigüedad, incluso a empleados que habían sido calificados con desempeño “excelente” en la última evaluación de personal.  

“Los jefes de las áreas, que ayer informaron los despidos, dijeron que la lista fue elaborada directamente por el superintendente y que ellos mismos intentaron interponerse porque consideraban valiosos a sus empleados. Pero el superintendente les dijo que la orden de ‘achicar el volumen’ venia desde arriba”, le contó a Página/12 Pablo Guevara, empleado de la Superintendencia y delegado de ATE.

En total fueron 17 los trabajadores despedidos. A todos ellos las autoridades les renovaron el contrato sólo por quince días, para pagarles los primeros días de enero que ya trabajaron. En todos los casos, los empleados tenían entre 12 y 22 años de antigüedad y cumplían funciones en las áreas de Inspecciones, Jurídicos, Administrativa y Autorizaciones.

“Hoy a la mañana les prohibieron el ingreso. Les dieron de baja las tarjetas para pasar por el molinete y además había policías armados que controlaban que ninguno sorteara la entrada. En el edificio de enfrente, donde no hay molinetes, los policías fueron a buscar a un compañero hasta su oficina para sacarlo”, relató Guevara.

Ayer a la tarde, luego de conocerse los despidos, los delegados de ATE tuvieron una reunión con el titular del organismo. “No puedo justificar ni un solo despido. No sabía qué decirnos. Todos los trabajadores cumplían sus tareas y habían sido calificado con excelente en la última evaluación de personal”, sostuvo el delegado.

Para repudiar la presencia policial y para lograr revertir los despidos, los trabajadores de la Superintendencia convocaron a un paro para el día de hoy y un ruidazo frente a la puerta del organismo.