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El sacrificio de un ciervo sagrado con Nicole Kidman y Colin Farrell

Cerca del corazón salvaje

Se estrena una de las películas más desconcertantes e inquietantes del año pasado: El sacrificio de un ciervo sagrado, de Yorgos Lanthimos, el director griego que viene haciendo ruido con filmes sorprendentes como Dogtooth y The Lobster. Ahora se deja influenciar por las tragedias griegas –especialmente y, desde el título, por Ifigenia– para contar el derrumbe insano de una familia comandada por un padre médico y exitoso (Colin Farell, como un arrogante cirujano cardiovascular) de una manera que roza el horror, el thriller psicológico y el drama médico, con dosis de morbo. Nicole Kidman es la esposa y el joven actor irlandés Barry Keoghan, que viene de actuar en Dunquerque para Christopher Nolan, hace una interpretación consagratoria como una especie de demonio doméstico que busca justicia.