Mariano Tenconi Blanco
El último deseo
Es dramaturgo y director. Y considera que la dramaturgia es parte esencial de la literatura, desde Shakespeare y Chejov hasta Florencio Sánchez. Mariano Tenconi Blanco tiene un notable recorrido en el teatro independiente y se plantea cómo hacer teatro off y al mismo tiempo crecer. Quizás una primera respuesta surja ahora a partir del reestreno —después de unas pocas funciones a fines de 2017— en simultáneo en el Centro Cultural Rojas y el Centro Cultural San Martín de Todo tendría sentido si no existiera la muerte, un cruce de comedia de puertas a la Darío Vittori con inequívocos aires de Manuel Puig, feminismo y deseo: es la historia de una maestra que en un pueblo del interior, en los 80, quiere realizar el último deseo antes de morir: ser actriz de una película porno. Aquí Tenconi Blanco repasa su propio recorrido, habla de sus maestros Ricardo Bartís y Alejandro Tantanian, y de cómo logró conmover a los mozos del Varela Varelita.
























