"El Nunca Más de la violencia política paraestatal y paramilitar"
Prisión perpetua para tres integrantes de la CNU
Dos de los nueve procesados por los crímenes cometidos por la Concentración Nacional Universitaria en 1975 fueron absueltos.
Gustavo Demarchi, el líder de la CNU condenado a prisión perpetua. Gustavo Demarchi, el líder de la CNU condenado a prisión perpetua. Gustavo Demarchi, el líder de la CNU condenado a prisión perpetua. Gustavo Demarchi, el líder de la CNU condenado a prisión perpetua. Gustavo Demarchi, el líder de la CNU condenado a prisión perpetua.
Gustavo Demarchi, el líder de la CNU condenado a prisión perpetua.  
Imagen: Télam

El Tribunal Oral Federal Nº 1 de Mar del Plata condenó a perpetua a Mario Ernesto Durquet, al ex suboficial del Ejército Fernando Alberto Otero y al ex fiscal Gustavo Demarchi, todos integrantes de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), acusados de haber formado una asociación ilícita y asesinar a ocho personas en la antesala del Golpe cívico militar de 1976. 

Los otros condenados fueron José Luis Granel (7 años de prisión); Juan Pedro Asaro (5 años); Juan Carlos Asaro (3 años) y Roberto Justel (3 años de prisión en suspenso). Mientras tanto, fueron absueltos Raúl Moleón y Raúl Viglizzo.

Los fundamentos del fallo firmado por los jueces jueces Alfredo Ruiz Paz, Víctor Bianco y Luis Imas se conocerán el 20 de marzo próximo. Durante el año y medio que duró el juicio, que determinó que la CNU fue una asociación ilícita que actuó bajo el amparo del Estado con Demarchi como jefe, declararon 125 testigos. Entre los crímenes atribuidos a la CNU figuran los de la llamada “Noche del 5 por 1”, cuando fueron asesinados Jorge Enrique Videla, Guillermo Enrique Videla, Jorge Lisandro Videla, Bernardo Goldemberg y Enrique “Pacho” Elizagaray en represalia por la muerte de uno de los cuadros de la organización criminal de ultraderecha.

También se atribuye al mismo grupo los crímenes de la entonces secretaria general de la Universidad Católica, María del Carmen “Coca” Maggi, Jorge Stoppani y Daniel Gasparri, secuestrados y luego asesinados.

“Los crímenes que llegaron a juicio 41 años después de cometidos, no tuvieron justicia porque fueron ocultados por la Justicia”, había advertido el fiscal Daniel Adler en su alegato. “Este juicio es una especie de ratificación de un Nunca Más de la violencia política paraestatal y paramilitar en democracias débiles”, agregó.