Juan Martín Del Potro, la mejor raqueta del tenis argentino, ocupará desde hoy la octava colocación del ranking mundial, tras ganar en la madrugada del domingo la final del ATP 500 de Acapulco en dos sets ante el sudafricano Kevin Anderson. La mejor ubicación histórica de la Torre se dio en enero de 2010, cuando ocupaba la cuarta posición, al haber ganado el Abierto de Estados Unidos 2009, único Grand Slam que festejó en su carrera.

Del Potro, segundo preclasificado en el torneo de Acapulco, se impuso por 6-4 y 6-4 a Anderson (8), después de una hora y 40 minutos de juego. El encuentro, tal como había pronosticado el propio tandilense, se convirtió en “una lucha de golpes profundos” en la que ambos intercambiaron sus poderosas derechas, además de sostener cada uno sus respectivos servicios. En el primer set, Del Potro pudo quebrar en el séptimo juego para adelantarse por 4-3 y, a partir de allí, se quedó con el parcial por 6-4.

Algo similar ocurrió en la segunda manga, aunque el tandilense quebró el saque del sudafricano en el quinto game, para situarse 3-2 adelante y, desde esa instancia, dominar el encuentro con relativa tranquilidad. De esta manera, Del Potro, que logró su primer título en la temporada 2018, elevó a 7-0 el record personal que ostenta ante Anderson, último finalista del Abierto de los Estados Unidos (perdió con Rafael Nadal). “Este fue un certamen muy importante para mí. Pude derrotar en forma consecutiva a tres jugadores incluidos entre los 10 mejores del ranking”, sostuvo el argentino, de 29 años. La referencia de Del Potro tiene relación con el hecho de que eliminó al austríaco Dominic Thiem (sexto) en cuartos de final, al alemán Alexander Zverev (quinto) en una de las semifinales y al sudafricano Anderson (octavo) en la final.

“Si estoy saludable creo que puedo competirle de igual a igual a cualquiera. Eso me pone muy bien”, agregó el tandilense, que obtuvo el título número 21, a lo largo de su carrera. “Esto me genera muchas expectativas de cara a los próximos torneos en Indian Wells y Miami, que son dos de los que más me gustan en todo el circuito”, explicó Del Potro, que recibió 500 puntos para el ranking y un cheque de 354 mil dólares por el título en el Abierto Mexicano.

Anderson, por su lado, que jugó su tercera final en el 2018 (ganó al estadounidense Sam Querrey en Nueva York y perdió con el francés Gilles Simon en Pune), se llevó una recompensa de 173.610 dólares.