Las condenas del genocida que soñó con la impunidad
Antes de dejar el poder, Reynaldo Bignone intentó sellar la impunidad para los crímenes de la dictadura a través de una ley de autoamnistía, que finalmente fue derogada en democracia. Tras la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, el último dictador recibió 10 condenas por delitos de lesa humanidad, tres de ellas a prisión perpetua.