El responsable del cero más glorioso de la historia educativa de mi sobrino menor fue Juan Imhoff.
Los abuelos de Pedro quisieron darle lo mejor.
Siete semanas después de mi séptimo cumpleaños, mi papá y yo resolvimos que Panzeri era primo, tío, hermano, abuelo, sobrino o cuñado nuestro.
El Rey Daniel fue el único profesor de vuvuzela de mi vida y puedo asegurar que no me arrepiento de no haber tenido ninguno más.
Enganche literario
Nuestro barrio tenía más o menos la misma gente que cualquier barrio: un pelado que en sus años de número 9 le había hecho un gol a Amadeo Carrizo, una flaca que había vencido a Roger Federer en un
A las cuatro y diez de la madrugada, a mitad de camino entre el sueño y la impotencia, uno de los rivales confesó lo que ya otros habían admitido: “No hay manera, no se puede, contra ustedes no se
La Tía Eufrasia llamaba seguido a las cuatro de la madrugada: casi siempre lo hacía porque tenía algo urgente para contar, casi siempre nos daba un susto y casi siempre estaba lo suficientemente so
El 8 de enero de 1978, a Miguel Sánchez lo desapareció una de las patotas criminales de la última dictadura militar, cívica y argentina.
El mejor goleador de la historia de nuestra familia lloraba de tristeza en cada uno de sus cumpleaños porque decía que siempre sumaría más goles que años y que eso le recordaba que la vida es insop