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Ariel Scher

El Soviético

Nosotros no supimos que una vida sin héroes no es una vida hasta que una tarde El Soviético atajó tres penales.

Por Ariel Scher

“El fútbol tomó una dimensión social tan enorme que es muy difícil vivir de espaldas a lo que significa”

El dueño de un Oscar y del premio Alfaguara de novela habla con Enganche de sus pasiones y reflexiona acerca del juego, la mediatización y de cómo muchos se encargan de empobrecer lo más lindo del universo de la pelota; Independiente, Fontanarrosa, Soriano, Messi, todos en una charla tan intensa como ese picado que imaginó cuando escribió Esperándolo a Tito

Por Ariel Scher

Pasolini y Pasolini

En el fútbol, nosotros nunca hubiéramos sido nada sin Pasolini.

Por Ariel Scher

Los incómodos

Nosotros teníamos un vecino que había jugado tres segundos tiempos completos en la Octava de Boca y un primo lejano que salía de joda con el 4 de la Cuarta de River.

Por Ariel Scher

Creer en Messi

La Tía Laura, que solía ir a misa hasta cuando misa no había, se colgó una estrella de David en el cuello y, con las mismas yemas que usaba para acariciar al Nuevo Testamento, se aferró a un foto d

Por Ariel Scher

Los mierdas

El mejor goleador de la historia de nuestra familia lloraba de tristeza en cada uno de sus cumpleaños porque decía que siempre sumaría más goles que años y que eso le recordaba que la vida es insop

Por Ariel Scher

Desde el córner

Para la Bobe Victoria lo mejor de la vida era patear córners.

Por Ariel Scher

El Blues de la Primera Fecha

El Abuelo Isaac estrenó El Blues de la Primera Fecha durante una noche de mitad de los setenta de la que no paró de hablar hasta su última hora.

Por Ariel Scher