La reforma previsional que quiere el gobierno de Macri ilumina con inigualable nitidez el carácter groseramente clasista de su gobierno.
La interminable epidemia de “golpes blandos” propiciada por la Casa Blanca se ha ensañado una vez más con Honduras.
Hace un año usted se nos iba. Los medios de todo el mundo dijeron, con ligeras variantes, algo así como “la muerte se llevó a Fidel”.
Pasada la medianoche del domingo la edición digital del diario Clarín no decía una palabra sobre el resultado de las elecciones venezolanas.
Se cumple medio siglo del asesinato del Che en Bolivia y, sin embargo, su ejemplo y su legado se mantienen inalterables en las luchas sociales que, hoy como ayer, denuncian la desigualdad que sostiene un sistema injusto.
Evidentemente, las crisis enseñan.
Pocas veces se celebraron elecciones en un contexto tan signado por la violencia como las de este domingo en Venezuela. Hay pocas experiencias similares en el Líbano, Siria e Irak.
Sólo espíritus ingenuos pueden desconocer que la oposición venezolana está instrumentando una estrategia a dos puntas para derrocar al presidente constitucional de ese país.