El fiscal admitió estar falto de pruebas, pero con “convicciones” sobre la culpabilidad del líder del PT y favorito para las presidenciales.
El proyecto, apadrinado por los partidos de Temer y Cardoso, fue redactado con la venia de la Confederación Nacional de la Industria, la Confederación Nacional de Agricultura y la Federación Brasileña de Bancos.
El ex secretario de la Central Unica de los Trabajadores de Brasil afirma que el gobierno de Temer “está acabado” y que el Congreso “está de rodillas al Ejecutivo”, ya que pretende aprobar una reforma laboral que suprime derechos.
“La razón por la cual nosotros queremos la salida de Temer no es la misma razón por la cual Globo quiere su salida. Por eso les digo que tenemos que estar atentos ante lo que está pasando en estas horas” dijo el ex presidente Lula.
A la prisión de su ladero Guedel Vieira Lima se suma el inicio de las sesiones de la comisión responsable de analizar la denuncia de corrupción redactada por la Procuraduría General de la República, que puede derivar en su separación del cargo.
El mandatario de Brasil intimidó públicamente al procurador general Janot. “No huiré de la guerra que tengo por delante... no me falta coraje.” Insinuó que el acusador fue sobornado por el empresario arrepentido Batista.
El jefe del Ejecutivo tiene sólo el 7 por ciento de apoyo y el 76 por ciento de los brasileños exige su salida, según Datafolha. Posiblemente hoy o mañana la Procuraduría General de la República lo acusará formalmente por corrupción.
Sospechado de corrupto y denunciado por haber perpetrado un golpe institucional, Temer ha sido ninguneado por varios líderes internacionales incluyendo Angela Merkel. En Noruega fue criticado enfrente de los periodistas.
El proyecto eleva a 12 horas la jornada de trabajo, autoriza que embarazadas trabajen en fábricas sin condiciones sanitarias y permite que en cada empresa se firmen acuerdos por fuera de las negociaciones colectivas.
La publicidad de un juego de mesa con una miniatura igual a Temer vestida como Drácula y las declaraciones de dos ex aliados del mandatario pusieron en jaque su permanencia en el gobierno al que llegó subrepticiamente el año pasado.