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Diego Brodersen

Crítico de cine, docente y programador de la sala Leopoldo Lugones. 

El origen teatral de Es sólo el fin del mundo se nota en la trama.

Hermanos en una cacofonía de gritos

El film ganador del Gran Premio del Jurado en Cannes es otra creación hiperventilada del director de Yo maté a mi madre, que continúa confundiendo catarsis con vómito, con personajes que parecen estar siempre al borde de la explosión emocional.

Por Diego Brodersen

Tiempo interrumpido y punto de partida

 La ópera prima en el largometraje de Nadia Benedicto parte de una crisis personal para construir una pequeña fábula de crecimiento y cambio concentrada en tres personajes, una madre y sus dos

Por Diego Brodersen

Las constelaciones oscuras

Después del Oscar por Argo, se estrena Vivir de noche (Live By Night), la nueva película dirigida y protagonizada por Ben Affleck, una adaptación de la novela negra de Dennis Lehane, autor de Río Místico. Es la segunda vez que Affleck recurre a Lehane: lo había hecho en su debut tras las cámaras, Desapareció una noche, protagonizada por su hermano Casey. Esta vez homenajea a las películas de gangsters de los años 30: Affleck interpreta a Joe Coughlin, un criminal con corazón, hombre de Boston involucrado en el negocio de la producción, distribución y venta de alcohol durante la Ley Seca. La relación entre padres e hijos y la preocupación por el racismo y la violencia son temas que atraviesan una trama bien de género en una película rodada entre dos Batman, casi un capricho para el realizador que es, también, una superestrella.

Por Diego Brodersen

Dilemas frente a un hecho traumático

Por Diego Brodersen
As mil e uma noites se podrá ver los domingos de enero en el Malba.

Scheherezade con melancolía portuguesa

El director de Tabú concreta aquí su apuesta más radical. Con la estructura del clásico medieval, pero sin que sea una adaptación, sus relatos cruzan realidad y ficción.

Por Diego Brodersen

Romance previsible en el espacio exterior

Por Diego Brodersen
Sonia Braga hace que sea imposible imaginar Aquarius sin ella.

Espacio e identidad

El film de Mendonça Filho aborda la lucha entre el individuo y las fuerzas de la modernización desde el punto de vista de una ex crítica musical que se resiste a abandonar el edificio donde vive.

Por Diego Brodersen

La fe ciega

Es una gran estrella y también un gran excéntrico, y un importante desequilibrado. Como director de cine oscila entre las películas extraordinarias como Corazón valiente y los desatinos como La pasión de Cristo. Mel Gibson ha vuelto a dirigir. Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge) está basada en el caso real de Desmond Doss, el primer soldado estadounidense en lograr una medalla de honor sin haber portado armas durante la Segunda Guerra Mundial por ser objetor de conciencia. En manos de Gibson, la historia se convierte en una atípica, brutal y estetizada película de guerra con un protagonista que es héroe y mártir, interpretado por Andrew Garfield, y también en una suerte de exorcismo personal del director.

Por Diego Brodersen
Misterios de Lisboa, la obra maestra del realizador chileno Raúl Ruiz, fue un golazo de la distribución artesanal y cariñosa.

Los peces grandes siempre se comen a los más chiquitos

Confirmando una tendencia muy arraigada, las películas familiares como Buscando a Dory, que arañó los tres millones de espectadores, coparon la cartelera, pero aun así hubo lugar para autores como Eastwood, Spielberg y Allen, además de excelente cine off Hollywood.

Por Diego Brodersen
Lara Tarlowski en Kékszakállú

La música del azar

Durante todo el mes de enero, se podrá ver en el Malba Kékszakállú, la nueva película de ficción de Gastón Solnicki, el director de los documentales Papirosen y Süden. Misteriosa y elusiva, es una improbable adaptación de El castillo de Barbazul (“A Kékszakállú herceg vára” en idioma húngaro), la única ópera de Béla Bartók, basada a su vez en el cuento de hadas que popularizó Perrault. Pero no hay asesinos de mujeres ni palacios: la película empieza con unos chicos que veranean en Punta del Este, se traslada a Buenos Aires y encuentra su relato intuitivamente, sin guión ni plan de rodaje, con una mirada poco complaciente sobre la burguesía rioplatense.

Por Diego Brodersen