Fui invitado por la Universidad de Pekín a participar del II Congreso del Pensamiento Marxista y de la fundación de la Asociación Mundial del Marxismo.
Ya son prácticamente 25 años, un cuarto de siglo, desde que la izquierda mexicana casi gana en cada elección presidencial.
Brasil ya ha vivido situaciones históricas increíbles, extraordinarias, pero a lo mejor ninguna como esta.
Nunca como actualmente, en todo el mundo, tanta gente vive de su trabajo, pero nunca como actualmente, en todo el mundo, tanta gente trabaja sin sus derechos garantizados.
Las farsas jurídicas como instrumentos de persecución política del más grande líder político de Brasil sólo podrían desembocar en disparos, en balas.
Un general brasileño manifestó preocupación por la democracia, lo que demuestra que no sabe lo que es democracia.
Cuando no se puede borrar la historia, hay que tratar de reescribirla, dándole un sentido radicalmente opuesto al que tuvo en la realidad.
La democracia parece asfixiar a la derecha latinoamericana.
Desde Curitiba
Hay biografias que son historias particulares. Hay otras, que son cósmicas –como lo dijo Hegel– porque reflejan en sí la historia de un país, la historia de una época.