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Esther Díaz

Epistemólogo, filósofa y académica. Escribe en Las12.

Elogio de la patria

Pasión e identidad, pertenencia y metáfora: tal es el brillo de aquello que en estos días es tan vapuleado desde el gobierno de Milei, que defenestra a los propios argentinos. Un país que lucha por conservar sus tesoros naturales y no rifarlos al mejor postor, no puede más que honrar su historia como señal de resistencia y reconocimiento a sus héroes y heroínas.   

Por Esther Díaz

Ha sonado la hora de la espada

De aquella frase de Lugones para describir el derrocamiento de Yrigoyen en 1930 a este presente plagado de todo tipo de artillería desplegada por una policía con orden de reprimir ferozmente al pueblo, nuestra filósofa punk reflexiona sobre el devenir de un presidente que está perdiendo lo poco que tiene: legitimidad democrática.

Por Esther Díaz
"Se derrumbó ostensiblemente la credibilidad del presidente cosplayer tan pronto como estafó, no huyó y lo pescaron"

La vida te da sorpresas

El presidente y sus secuaces están pagando caro el poner la máquina a toda velocidad arrasando con el pueblo: miente para tapar sus delitos, patotea para disciplinar, insulta en la cara de quienes lo votaron en nombre de la libertad. ¿Por qué parece más importante la burla piramidal que dejó millones en manos de unos pocos que el avasallamiento de derechos básicos ya conquistados? Nuestra filósofa punk lo analiza en su columna. 

Por Esther Díaz

La amistad en tiempos nefastos

Intimidad, complicidad, goce y alegría sin compromisos asfixiantes (aunque a veces hay amistades tóxicas, claro), son los predicados más hermosos del vínculo humano menos atado a las lógicas de mercado. ¿Nos pueden salvar les amigues de los pesares políticos que vivimos con este gobierno odiador? Nuestra filósofa punk reflexiona sobre este tipo de amor tan único.  

Por Esther Díaz
¿Con qué sueñan las filósofas insomnes? Foto de: Sebastián Freire

Perder la capacidad de dormir

El sueño del neoliberalismo produce monstruos. El fascismo nos está asfixiando la capacidad de soñar en todo sentido: ¿quién puede dormir tranquilx si su casa tiembla bajo sus pies? Esther Díaz reflexiona sobre cómo el insomnio gatillado por el régimen de la crueldad es otro de los daños colaterales de las "fuerzas del cielo".

Por Esther Díaz

Bajo el peso de la deuda

Poner una piedra sobre los hombros de quienes aún no han nacido es parte de la política del gobierno. El reino del mercado que plantea Javier Milei deja millones de excluídos en el camino. El desafío: buscar nuevas formas de restaurar el lazo colectivo. 

Por Esther Díaz
Esther Díaz, una de las brujas de Las12, retratada por el lente de Sebastián Freire

El poder y la bruja

La figura de la bruja, símbolo del miedo patriarcal a las mujeres independientes, sigue siendo utilizada para silenciarlas y desacreditarlas. Desde las hogueras medievales hasta las actuales políticas de retroceso en derechos, la cacería inquisidora nunca terminó, solo cambió de forma. 

Por Esther Díaz

¿Felices fiestas?

¿Qué tienen en común El grito de Munch y Mi pobre Angelito? Algo del espiritu de fin año se cuela en ese gesto de desesperación y revela el malestar de una época creada para -in-satisfacción de muchxs. 

Por Esther Díaz

El amor en los tiempos de cólera

La decadencia libidinal es un denominador común en estos días aciagos. Se fue formando por la ansiedad económica, la falta de asistencia social y el desprecio con el que somos maltratados por el poder, por los despidos, por los aumentos desmesurados del costo de los servicios, por la desfachatez con que nos muestran sus despilfarros. Asado en la residencia presidencial para festejar que, mediante corrupción, echaron a viejitas y viejitos al borde de la tumba, ¿qué nos cabe esperar?

Por Esther Díaz

“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo, estoy aquí, resucitando”

Nuestra filosa pensadora de cabecera habla de las tres desperonizaciones de nuestro país, procesos que ella vio y vivió en carne propia. Y afirma que el fogoso odio libertario solo aviva las llamas de una idiosincracia que no pierde su eje, aunque esté tratando de ser apagada. 

Por Esther Díaz